sábado, 18 de marzo de 2017

ARBOLAPP Canarias: la importancia de los árboles introducidos en Canarias

   Se presentó esta semana una aplicación para identificar los árboles silvestres del Archipiélago Canario, tal como se lee en la pantalla de los móviles en los que se instala y en su página web (http://www.arbolappcanarias.es/). Una gran idea para la divulgación de nuestra flora por lo que felicitamos desde aquí al Cabildo de Gran Canaria, al Jardín Botánico Viera y Clavijo, al CSIC, y a la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) por su financiación. Es una aplicación independiente, pero relacionada con otra anterior que se realizó para identificar los árboles de la Península Ibérica y Baleares (ver la noticia en http://www.eldiario.es/agricola/medio_ambiente/Nace-Arbolapp-Canarias-gratuita-identificar_0_622938767.html.)
   Pero un análisis rápido de las especies que se incluyen en esta aplicación nos aporta datos poco esperanzadores para nuestro medio. No vamos a entrar en la discusión de si el concepto de "árbol" está bastante asentado como para utilizarlo en una guía, ya que en algunos casos es bastante discutido. De hecho cuando vamos al campo podemos ver, por ejemplo, brezos (Erica arborea y E. platycodon) en su mayor parte arbustivos y muy pocos o ninguno arboreo. Pero sí es importante para la temática que importa a este blog la proporción de especies introducidas y autóctonas que aparecen en la aplicación.
   De las 84 especies incluidas en la aplicación sólo 34 son autóctonas, y las 50 restantes se reparten entre perfectamente introducidas y asilvestradas (11), introducidas invasoras (16), 20 introducidas pero de manera puntual y en algunos casos dudosa, y 3 especies cultivadas no asilvestradas que intuimos se han añadido por su popularidad en jardines de las Islas (Cedrus atlantica, Araucaria heterophylla y Magnolia grandifolia). Y todo esto sin tener en cuenta dos cosas:
1. Hay árboles que se incluyen como grupos genéricos, como "acacia" y "eucalipto", y que en su interior agrupan varias especies, todas introducidos y muchas invasoras.
2. En la aplicación peninsular y balear, están presentes algunas especies que no aparecen en la canaria: Nicotiana glauca, que puede no considerarse un árbol, y Pinus pinea, que aunque no esté citada en el Listado de Especies Terrestres Silvestres de Canarias, se encuentra asilvestrada en varias islas del Achipiélago.

   Para poner un ajemplo de la importancia del peso de las especies introducidas e invasoras en nuestra flora, sólo decir que de las 122 especies de árboles que incluye ARBOLAPP en la Península Ibérica y Baleares sólo 23 no son autóctonas.

Queda patente la importancia cuantitativa y cualitativa de las especies introducidas en Canarias, y como cuestión relacionada, queda también clara la necesidad de aclarar el caso de muchas especies que se incluyen en el Listado anteriormente citado pero que seguramente no estén realmente asilvestradas. Su presencia en el campo deriva de su cultivo en jardines que posteriormente se abandonan. Hay mucho trabajo por delante.

 Webb de ARBOLAPP Canarias
 
Leucaena leucocephala, uno de los árboles introducidos e invasores que muestra la aplicación

 
Calotropis procera, una especie que puede interpretarse como arbórea y que no aparece en la aplicación, esperemos que en nuevas ediciones pueda integrarse

miércoles, 1 de marzo de 2017

Mac Ecofibras, un proyecto no libre de polémica sobre el aprovechamiento de especies invasoras.

   Está arrancando actualmente el proyecto Mac Ecofibras. Se trata de un proyecto que los propios integrantes definen como:
"Nuestro objetivo es contribuir al desarrollo sostenible en la Macaronesia, estudiando y empleando algunas de las especies vegetales con mayor impacto en esta región: caña (Arundo donax L), rabogato (Pennisetum setaceum), pita (Agave americana) y tártago (Ricinus communis). A lo largo del proyecto se estudiarán los ecosistemas en que se dan estas especies y los problemas que generan, se caracterizarán biológicamente, obteniendo el ciclo reproductvo (de manera que aseguremos que no exista propagación debido a la recolección); a continuación se realizará la extracción de fibras de las diferentes especies y su caracterización, finalizando con la obtención de materiales compuestos (plástico + fibra natural). Se hará también la caracterización de los residuos que se generen en la extracción de las fibras con el fin de estudiar sus posibles usos (fertilizante, complementos de alimentación animal...)."

   Participan en este proyecto la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el Centro Químico de Madeira (Universidade da Madeira), la Universidade dos Açores, El Jardín Botánico Viera y Clavijo y la Fundaçao Gaspar Frutuos. Está financiado por los fondos Feder de la Unión Europea (Interreg Mac).
   Al parecer se trata de estudiar la posibilidad de elaborar fibras vegetales a partir de las 4 especies mencionadas. La materia prima se conseguiría de la eliminación de individuos del medio natural, no de plantaciones de las mismas. Los trabajos previos consistirán en el estudio de los ecosistemas afectados por estas plantas (casi todos los presentes en Canarias) y su ciclo reproductivo.
   En principio parece una propuesta positiva, ya que redundará en la eliminación de estas plantas del medio. Pero sobre el uso de especies invasoras como materia prima de interés económico pueden ponerse muchas pegas. ¿Qué ocurre si se consigue establecer una economía basada en estas materias primas? Pues que sería mucho más rentable el cultivo de estas plantas que su recolección en la naturaleza. Y si no es rentable, ¿para qué es necesario este proyecto? Sería más económico erradicar las plantas y destruir los residuos que plantearse el uso de las mismas.
   Recordemos que la dificultad de la erradicación de muchas especies invasoras está precisamente en su uso como recurso económico: cangrejo rojo americano, animales de interés cinegético o pesquero, etc. Son muchas preguntas que ya se han planteado en otras mucha ocasiones y que aquí se repiten sin que nos pongamos de acuerdo con la respuesta. Las buenas intenciones en ocasiones producen ideas peligrosas. 
   Estas son las cuatro especies incluidas en el proyecto.
 Agave americana, una especie conocida desde antiguo por el uso de las fibras de sus hojas.

 Arundo donax, la caña común.

 Ricinus communis, el tartaguero.

Pennisetum setaceum, planta que ya ha sido objeto de diversos intentos para ser usada para algo más que el ornamento de jardines.


jueves, 16 de febrero de 2017

Charla sobre el análisis de riesgo de especies invasoras en la Universidad de La Laguna

    El próximo día 21 de febrero a las 10.00 hrs. en el salón de grados de la Facultad de Farmacia de la Universidad de La Laguna, en Tenerife, se impartirá la conferencia "Análisis de riesgo de especies invasoras", por parte de la Profesora Maya González de la Universidad de Burdeos (Francia). Esta investigadora es miembro de la French National Institute for Agricultural Research · Intéractions Sol Plante Atmosphère · BIONUT, del Instituto Politécnico de Burdeos, Francia (más información https://www.researchgate.net/profile/Maya_Gonzalez2). Autora de varios artículos de investigación, ultimamente se interesa por la planta invasora Ulex auropaeus, el tojo, sindo su útimo resultado la publicación como coautora del artículo Phenotypic Plasticity in Reproductive Traits of the Perennial Shrub Ulex europaeus in Response to Shading: A Multi-Year Monitoring of Cultivated Clones (ver en http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0137500). Esta planta, natural del atlántico europeo, es invasora en grandes zonas del Mundo, y en Canarias está presente de manera abundante en Tenerife, donde es posible encontrarla en casi todo el norte de la isla, en zonas de monte verde algo degradas, aucaliptares, etc. Se encuentra incluida en el listado nacional  de especies exóticas invasoras (https://www.boe.es/buscar/pdf/2013/BOE-A-2013-8565-consolidado.pdf). Si pueden no se la pierdan.


Tojo (Ulex auropaeus) en Erjos, Tenerife. (Imagen tomada de http://www.floradecanarias.com/ulex_europaeus.html)

miércoles, 8 de febrero de 2017

Reintroducción de conejos en la isla de Porto Santo (Madeira). Una oportunidad y una petición.

    No es bueno sentirse único. Lo que pasa con las especies introducidas e invasoras en las Islas Canarias es similar a lo que sucede en otras islas, y más aún si comparten territorio biogeográfico y gran parte de su historia moderna. Eso ocurre con Canarias y Madeira, por lo que todo lo que ocurra en nuestro archipiélago hermano nos interesa.
    Es el caso de lo que está ocurriendo con los conejos conunes europeos en Porto Santo, una isla cercana a Madeira. Porto Santo es una isla pequeña, con 42 km2 y 5.000 habitantes, con una altitud máxima de 500 m s.m. (en comparación el municipio de Agaete, en la isla de Gran Canaria tiene similar superficie y población). Al parecer, en esta isla de gran riqueza biológica, la población de conejos europeos, introducida, se ha visto diezmada por las fiebres hemorrágicas que padece esta especie, y ahora la administración se plantea la posibilidad de reintroducir a este animal en la isla, llevando conejos desde la vecina Madeira. La comunidad de cazadores de Porto Santo lo demanda (ver en http://www.dnoticias.pt/madeira/governo-regional-vai-repovoar-porto-santo-com-coelhos-bravos-AL805727). 
    Por el contrario, la comunidad científica ve en este percance una oportunidad para terminar con esta población y poder librar a la naturaleza de esta isla, ya suficientemente maltratada por este y otros muchos motivos, de uno de principales factores que impiden la regeneración de sus especies endémicas y autóctonas.
     Como siempre la decisión deben tomarla los gestores, pero los científicos de Madeira ya se están moviendo para recabar apoyos en su petición. Las firmas se están recogiendo en la siguiente página web: https://www.ipetitions.com/petition/rabbits-in-porto-santo
 
Desde aquí nos sumamos a la misma.

miércoles, 25 de enero de 2017

Anillamiento de palmeras en Las Palmas de Gran Canaria: una buena iniciativa, una generalización probablemente innecesaria, un impacto visual importante y unas ratas escaladoras.

El pasado diciembre nos encontrábamos en la prensa local la noticia de que el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria pretendía anillar unas 3.000 palmeras en la ciudad (ver http://www.laprovincia.es/las-palmas/2016/12/15/parques-jardines-pone-3000-anillos/890513.html; http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=445170). El motivo es evitar el daño sobre las palmeras de las mayores especies invasoras que existen en el Planeta, las ratas (la rata negra, Rattus norvegicus, y la rata común, Rattus rattus), causantes de multitud de extinciones, de enfermedades y plagas desde hace siglos, y de un gasto continuo por parte de organismos oficiales para intentar su control.
El sistema tampoco es nuevo. Se utiliza desde hace mucho en La Gomera para evitar que las ratas alcancen los cogollos de las palmeras cuando están en aprovechamiento, extrayéndoles la savia o guarapo. También se emplea en otros lugares de la Península donde las palmeras sufren los mismo ataques de los roedores (por ejemplo en Murcia http://www.laverdad.es/murcia/v/20130611/murcia/anillan-troncos-palmeras-para-20130611.html).
La iniciativa se saludó con alegría por parte de todo el mundo, excepto por las ratas se entiende.
Desde entonces se han ido colocando estas anillas a las palmeras de los principales parques y jardines de la ciudad, pero se están colocando tanto a las palmeras canarias, datileras, y a los múltiples híbridos entre ambas que pueblan nuestros jardines, como a las palmeras de abanico, al menos a las de la especie Washingtonia robusta. Estas palmeras tienen un tallo o estipe mucho más delgado que el de la palmera canaria, mucho más alto y liso en su mayoría. De tal forma que sería muy difícil que una rata pudiera subir por ellas hasta la copa. Y otra pregunta, ¿para qué subiría una rata a estas palmeras? Sus frutos son pequeños y poco carnosos, no como los dátiles y támaras del género Phoenix al que pertenecen la palmera canaria y sus congéneres.
En definitiva, la medida nos parece muy interesante tanto para evitar la proliferación de ratas en la ciudad como para impedir que estos animales suban a las palmeras a comer sus frutos. Pero no ocurre lo mismo en las palmeras de abanico. El ingente número de estas palmeras americanas que existen en la ciudad hace que gran parte de las 3.000 anillas que se pensaban emplear lo sean en esta especie, siendo un gasto bastante inútil, dejando quizá otras palmeras sin protección y produciendo un impacto visual importante. No olvidemos que la utilidad de estas palmeras es meramente ornamental, y si dejan de realizar esta función, no tendrá sentido su presencia en la ciudad. Sobre todo si pensamos en el potencial invasor demostrado por esta especie.
 
 Palmera canaria (Phoenix canariensis) anillada para preservarla del ataque de ratas (esto sí)


Grupos de palmeras de abanico (Washingtonia robusta) anilladas. Su altura y su estipe delgado y liso hacen muy difícil imaginar que una rata, sin el instrumental adecuado, pueda subir hasta las copas (esto no hace falta)



En ocasiones los estipes de Washingtonia robusta no pierden la base de las hojas viejas y no es liso. Esto facilitaría la subida de las ratas hasta la copa pero, ¿para qué subiría una rata a una de estas palmeras? Nótese también el impacto visual de las anillas cuando el grupo de palmeras es tan abigarrado como en las imágenes anteriores.

lunes, 16 de enero de 2017

Especies introducidas en Canarias entre las 100 especies exóticas más peligrosas de la Tierra.

    Hoy aparece en la prensa local, en su edición en papel, un artículo escrito por los amigos Vicente Escobio y Rubén Naranjo sobre las especies invasoras en Gran Canaria, enfocándose sobre todo en los ecositemas acuáticos. Interesante trabajo donde nos citan como fuente, muchas gracias a los autores por ello.
     En el artículo se cita el informe sobre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, publicado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), un intersante documento que puede consultarse libremente en la red, http://www.iucngisd.org/gisd/pdf/100Spanish.pdf, y a la que hemos aludido en otras entradas. Tal como dicen los autores en el texto, en dicha lista se incluyen 10 animales que están introducidos en Canarias (ya que la ardilla moruna no está en el informe). Pero en los titulares se indica que son 11 de las 100 especies las que están en Canarias, y no, no son 11 las especies citadas, ya que los autores sólo indican el número de animales. Si a los 10 animales citados por Vicente y Rubén, les añadimos las plantas, el número se eleva a 21. Si además incluimos las dos especies que estan en la lista pero se consideran autóctonas en Canarias, el número total de las 100 especies que crecen en Canarias es de 23, casi el 25%. Estas son las siguientes:


Arundo donax, caña común (todas)
Capra hircus, cabra doméstica (todas)
Cyprinus carpio, carpa (H,P,T,GC)
Acridotheres tristes, miná (P,T,GC)
Felis catus, gato doméstico (todas)
Gambusia affinis, gambusino (T,GC)
Hedychium gardnerianum (T)
Imperata cilíndrica (GC,F)
Lantana cámara (P,G,T,GC,F,L)
Leucaena leucocephala (H,G,GC,L)
Linepithema humile, hormiga argentina (todas)
Mus musculus, ratón (todas)
Oryctolagus cuniculus, conejo común europeo (todas)
Pomacea canaliculata, caracol manzana (GC)
Rattus rattus, rata (todas)
Salvinia molesta (GC)
Ulex auropaeus, tojo (T)
Sturnus vulgaris, estornino (T, GC)

Especies cultivadas o criadas y asilvestradas, no incluidas en el listado de especies terrestres de Canarias (http://www.gobiernodecanarias.org/medioambiente/piac/descargas/Biodiversidad/Listas-Especies/Lista_Especies_Silvestres.pdf)
Eichhornia crasiipes, Jacinto de agua
Schinus terebinthifolius, turbito
Trachemys scripta elegans, galápago de Florida

Especies consideradas autóctonas en Canarias
Myrica faya, faya
Pheidole megacephala, hormiga leona

Que una especie no aparezca en este listado internacional no indica que no sea invasora o dañina, ya que muchas especies invasoras sólo lo son en algunos ambientes, o quizá no son deasiado dañinas desde el punto de vista económico (no forman plagas, no producen gastos para su control, etc.), pero sí transforman ecosistemas y dañan el medio. 
Son todas las que están, pero no están todas las que son.
Imagen del artículo publicado en Canarias7 por Vicente Escobio y Rubén Naranjo. Gracias por su trabajo, interés y citación.

sábado, 14 de enero de 2017

De traslocaciones, híbridos y mucha pasta. Híbridos de Echium wildpretii.

Las traslocaciones son introducciones de especies o subespecies alóctonas, emparentadas con las autóctonas. En los archipiélagos como el Canario, se ha utilizado este término para denominar a las introducciones de especies de una isla en otra, y ya ha sdo objeto de varias entradas en este blog (ver 
http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/traslocaciones). Claros ejemplos son la introducción de especies de los géneros Limonium y Echium de una isla a otra: Limonium arboreum en Gran Canaria, Echium decaisneis en Tenerife, etc. O incluso en una misma isla, la introducción de una especie en el territorio de otra, como ocurre con Schizogyne sericea y S. glaberrima en Gran Canaria. El peligro más claro de estas traslocaciones es la hibridación entre estas espcies traslocadas y las autóctonas, de la que ya se han dado múltiples casos (hibridación entre Schizogyne sericea y S. glaberrima, entre Echium decaisneis y E. simplex, etc.). La hibridación de dos especies es un fenómeno que puede hacer peligrar la pureza genética y el futuro de una especie, la de territorio más reducido, como ocurre con la palmera canaria y la datilera. Pero que también abre posibilidades de aplicación en otros campos como la agricultura y la jardinería. Gran parte de los cultivos actuales derivan de la hibridación, natural o forzada, de diferentes variedades o especies.
     Todo esto viene de una visita a la cumbre de Gran Canaria, donde desde hace años se utiliza como ornamental el taginaste rojo del Teide, Echium wildpretii. Este endemismo de las islas de Tenerife (la subespecie wildpretii) y La Palma (subespecie trichosiphon), se ha asilvestrado en las proximidades de donde se ha plantado (Llanos de la Pez, Cruz de Tejeda, Hoya del Gamonal). Y lo que es más interesante, se ha hibridado con el endemismo local Echium decaisneis, dando lugar a ejemplares ramificados, con hojas de aspecto intermedio entre los progenitores. De momento no hemos visto las inflorecencias, pero los restos obsrvados de las de años anteriores nos muestran unas inflorescencias cilíndricas también de forma intermedia entre las de sus padres. Falta observar el color de las mismas.

 Aspecto del híbrido entre Echium decaisneis y Echium wildpretii, de gran tamaño en las cercanías de la Cruz de Tejeda.

Híbrido y ejemplares de Echium wildpretii. La inflorescencia seca y las hojas del híbrido muestran caracteres intermedios.

     Todo esto no es nuevo. Lo que nos llamó grandemente la atención es el resultado de la búsqueda en la red de información sobre las hibridaciones de Echium wildpretii. Resulta que existen muchas páginas que venden semillas de lo que denominan "pink fountain", un presunto híbrido entre Echium wildpretii y Echium pininana, un raro endemismo palmero. Algunas de estas páginas son:

     y si realizamos una búsqueda de este presunto híbrido en google imágenes, nos aparece la siguiente pantalla:
      Una imagen colorida de una gran variedad de taginastes aparentemente híbridos entre Echium wildpretii, Echium euberianum, Echium pininana y Echium simplex. Los ejemplares similares a Echium wildpretii pero de coloración azul pueden verse en la naturaleza, en Las Cañadas del Teide, y se describen como híbridos entre Echium wildpretii y E. auberianum. Los de coloración rosada pueden ser la subespecie palmera de Echium wildpretii, pero si la inflorescencia tiene hojas largas, sobresalientes, como ocurre en E. pininana la cosa se complica.
     No sólo está en cuestión la utilización económica de endemismos en peligro de extinción, sin control, sino que estos híbridos puedan llegar a Canarias y montarse una buena. En unos años podemos tener serias dificultades para reconocer estas especies.
     Se hace necesario un control del comercio y la entrada de estas plantas en las Islas, de una mayor vigilancia sobre la traslocación de especies entre islas y de un esclarecimiento de la legalidad de estas prácticas comerciales.



sábado, 7 de enero de 2017

Moricandia arvensis. De costa a cumbre.

Hasta el momento sólo conocía a la planta introducida Moricandia arvensis, de la costa y las medianías bajas del noreste de Gran Canaria, desde Las Palmas de Gran Canaria hasta Gando. Pero ya ha alcanzado la cumbre de la Isla, ocupando los alrededores de las instalaciones de Parador de la Cruz de Tejeda, creciendo junto a las retamas amarillas (Teline microphylla) y los pinos canarios. La plasticidad ecológica de cada especie es un factor importante para conocer su capacidad invasora. Una especie como la que aquí mencionamos, que sea capaz de vivir tanto en la costa como en la cumbre puede ser una candidata para convertirse en invasora. Quizá no constituía un grave problema en la zona más seca de la Isla, pero ahora que alcanza nuevos hábitats habrá que estar vigilante sobre su capacidad invasora en estos lugares. Estaremos atentos.


 Ejemplar de Moricandia arvensis creciendo en Bocabarranco, en la costa de Telde.

 Ejemplar de la Cruz de Tejeda

 Detalle de las flores vialáceas de la especie

Grupo de ejemplares creciendo en el herbazal que acompaña a los claros del matorral de Teline microphylla en la Cruz de Tejeda

jueves, 22 de diciembre de 2016

Salvinia molesta y eucaliptos: novedades editoriales.

Acaba de salir a la luz el número 29 de la revista Botánica Macaronésica, editada por el Jardín Botánico Viera y Clavijo de Las Palmas de Gran Canaria, conocido como el Jardín Canario. En este número llaman la atención por su temática relacionada con las especies introducidas e invasoras los relacionados con la presencia de Salvinia molesta en Gran Canaria, y el estudio de los eucaliptos en esta misma isla.

Sobre el primer tema, el artículo publicado es 
Salvinia molesta D. S. Mitch. (Salviniaceae), nueva cita para Canarias y España, de M. Salas-Pascual y G. Quintana Vega (Botánica Macaronésica 29: 73 81). (enlace al artículo)

Ya hicimos mención en este blog de la presencia de esta especie invasora a finales de 2014 (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Salvinia%20molesta). Tal como escribimos entonces, Salvinia molesta es una de las 100 especies invasoras más peligrosa del planeta, según la ISSG (Invasive Species Specialist Group, ver en http://www.issg.org/database/species/search.asp?st=100ss&fr=1&str=&lang=EN). Es una planta originaria de América del sur, desde el norte de Argentina, sur del Brasil, Guayana, Colombia, y está discutido su carácter en México y el Caribe, siempre en zonas tropicales o subtropicales. Conocida como salvinia gigante, capaz de duplicar su biomasa en muy pocos días. En lagos y estanques de todo el mundo tropical y subtropical, forma densos mantos vegetales que impide la vida, animal o vegetal, por debajo de ella (más información sobre su importancia como especie invasora en los siguientes enlaces: http://atlas.eea.uprm.edu/sites/default/files/Salvinia%20gigante-Salvinia%20molesta.pdf; http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/salvinia_spp_2013_tcm7-307045.pdf; https://www.eppo.int/INVASIVE_PLANTS/iap_list/Salvinia_molesta.htm). Esta planta está citada para Portugal y algunos otros paises europeos, pero no se había encontrado en el estado español. Aún así, se incluye a todo el género Salvinia en el catálogo español de especies exóticas invasoras, por lo que está prohibida su tenencia y propagación. En Gran Canaria, la población encontrada es bastante grande, cubriendo un estanque de unos 500 m2 y extendiéndose por parte del cauce del barranco colindante. No citaremos aquí el lugar exacto donde se encuentra, por si algún aficionado a la acuariofilia le da por recolectar esta planta, utilizada para adornar acuarios, pero, en la publicación que se está preparando sobre el hayazgo se indicará dónde está. Como siempre, desde este blog se ofrecerá personalmente cualquier información que se le solicite. Sería muy necesario que se erradicara este helecho, aunque a estas alturas debe estar implantado en todo el barranco en el que se asienta la población encontrada.


Aspecto de Salvinia molesta

Estanque ocupado íntegramente por esta planta

El segundo artículo de interés en este tema es el dedicado a los denominados eucaliptos:

Eucaliptos en Gran Canaria, identificación y corología. Hacia una reseña histórica, de Águedo Marrero Rodríguez (Botánica Macaronésica 29: 91- 137) (enlace al artículo)

En este trabajo se citan 30 taxones de dos géneros, Eucalyptus y Corymbia, muchos de ellos como asilvestrados en la Isla de Gran Canaria. Algunas especies del género Eucalyptus se tienen como invasoras, Aunque su capacidad para ganar terreno es muy escasa, si son capaces de estabilizar poblaciones que modifican en gran medida el medio en el que se encuentran, desecando y acidificando el suelo. Desde principios del siglo XX, se han introducido diversas especies de estos géneros que se han utilizado tanto como especies productoras de madera como para equilibrar laderas y desecar zonas encharcadas, así como para dar sombra en los caminos de toda la isla. Su efecto es más importante en el territorio potencial del monte verde en Gran Canaria, donde también se presentan las mayores plantaciones de este tipo de árboles de origen australiano.



viernes, 9 de diciembre de 2016

Quercus cerris, el roble turco, un nuevo roble entre la flora introducida en Canarias

      Hasta el momento hay citados tres especies del género Quercus en Canarias: Quercus ilex, la encina o carrasca, la más escasa y menos asilvestrada; el roble Quecus robur, mucho más abundante y fácil de asilvestrar; y el alcornoque, Quercus suber, también frecuente y asilvestrado (pueden ver más información sobre este género de árboles y su relación con Canarias en los siguientes enlaces: http://revistas.usal.es/index.php/0211-9714/article/viewFile/5462/5499; http://www.webs.ulpgc.es/canatlantico/pdf/9/75/vegueta_2000.pdf). Hoy está en discusión la posible existencia de algún roble autóctono en Canarias, al menos en Tenerife, tras el hallazgo de polen de este género en análisis de estratos sedimentarios de la antigua Laguna de Aguere (De Nascimento, L., Willis, K. J., Fernández-Palacios, J. M., Criado, C. and Whittaker, R. J. (2009), The long-term ecology of the lost forests of La Laguna, Tenerife (Canary Islands). Journal of Biogeography, 36: 499–514. doi:10.1111/j.1365-2699.2008.02012.x).
     Presentamos aquí un nuevo roble que crece en nuestros montes. Lo encontramos en las cercanías de la Laguna de Valleseco (Gran Canaria). Se trata de Quercus cerris, el roble turco, natural de la cuenca mediterránea oriental, poco utilizado en plantaciones y con escaso uso ornamental. Se encuentra entre las plantaciones de castañeros (Castanea sativa) de la zona, y por su talla y diamátro del tronco del único ejemplar que hemos encontrado hasta el momento, se trata de un individuo bastante longevo.
Se caracteriza por ser un árbol caducifolio, con hojas muy variables, aunque casi siempre con dientes muy pronunciados, pero lo que más lo identifica es que la bellota, el fruto característico de todo el género, está cubierta en su base por una cúpula con escamas filiformes, curvadas y blandas. El ejemplar encontrado no produce muchas bellotas, pero sí gran cantidad de flores femeninas en las que es perfectamente visible este carácter. Esta peculiaridad, la falta de frutos, y lo variable de las hojas nos llevó a pensar en que podía tratarse de un  híbrido entre Quercus cerris y otra especie del género, ya que los robles y encinas son muy propensos a las hibridaciones. De momento no descartamos esta hipótesis.
         En las imágenes que acompañan a esta entrada se aprecian perfectamente estas características. Se trata pues de una especie introducida, que, con la escasa capacidad reproductora que parece tener, no presenta posibilidades de que se propague de manera preocupante.
Una especie más para nuestros sistemas agroecológicos.

 Aspecto general de Quercus cerris. En esta época de finales de otoño sus hojas presentan el típico color amarillento de los árboles caducifolios.
 
Tronco y ramas principales del ejemplar encontrado. Su diámetro parece indicar que se trata de un individuo con varias dácadas a sus espaldas.






 Aspecto general y detalle de sus hojas dentadas
 
 Flores femeninas, secas, sin fructificar, mostrando las escamas filiformes típicas de esta especie.

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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad