lunes, 15 de enero de 2018

Nueva publicación sobre las especies perennes del género Sesuvium en África: Sesuvium portulacastrum y S. verrucosum en Canarias.

Acaba de publicarse un interesante trabajo de revisión taxonómica, nomenclatural y corológica de las especies perennes del género Sesuvium en África, Diagnostics, taxonomy, nomenclature and distribution of perennial Sesuvium (Aizoaceae) in Africa. Los autores son un grupo de investigadores de varias universidades y jardines botánicos de Rusia, Islas Mauricio, Bélgica, Reino Unido, Sudáfrica y Canarias, encabezados por Alexander P. Sukhorukov, de la Lomonosov Moscow State University, y ha salido publicada en la prestigiosa revista internacional Phytokeys, accesible en la red (https://phytokeys.pensoft.net/articles.php?id=22205).  Entre este grupo de especies destacan por su interés en Canarias Sesuvium portulacastrum y Sesuvium verrucosum, a las que ya hemos dedicado algunas entradas en este mismo blog. Ambas especies se tienen como nativas del Nuevo Continente e introducidas en Canarias y en otras zonas de África y del resto del Mundo. 

Sin poner en duda estas conclusiones es curioso que S. portulacastrum aparezca en Cabo Verde y en algunos otros puntos de la costa africana con un subespecie endémica de la zona, S. portulacastrum subsp. personii, descrita en este trabajo, próxima genéticamente a las poblaciones de S. portulacastrum de la Isla de Granada, en El Caribe. Sesuvium verrucosum se cita por primera vez en la región macaronésica (en sentido amplio), estando presente en Gran Canaria y en la Isla de San Vicente, en Cabo Verde. Curiosa introducción de una planta que, al menos en Canarias, no se emplea normalmente como ornamental. Ambas cuestiones, la existencia de una subespecie de S. portulacastrum endémica de la costa y las islas africanas, y la presencia de S. verrucosum en Canarias y Cabo Verde, podrían indicar una conexión intercontinental a través de las corrientes que atraviesan el Atlántico Medio. Esto podría poner en duda que estas plantas fuesen realmente alóctonas en la costa atlántica africana y en Canarias. Esta conexión entre El Caribe y Canarias ya se comprobó en el reino animal con el ejemplo del erizo Diadema antillarum cuyas poblaciones Canarias resultaron ser autóctonas y no introducidas como se creía (confirmar en la tesis de Mateo J. Garrido Sanahuja "Contribución al conocimiento de "Diadema antillarum" Philippi 1845, en Canarias").
Otro campo en el que trabajar.


 Sesuvium portulacastrum.

Sesuvium verrucosum

viernes, 5 de enero de 2018

¿Alguien sabe cómo va esto?

 Lo de la legislación nunca ha sido mi fuerte. Para ello existen amigos sabios, como Juan Luis Rodríguez Luengo, que me resuelven las dudas que pueda tener. Pero de vez en cuando no está de más entrar en la página del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (no sé qué tienen en común todos estos temas para meterlos en un mismo ministerio). En esta web se publican diferentes ordenes ministeriales en proceso de participación pública, es decir, sobre las cuales se puede decir algo, aportar ideas y cosas así. Creo que es interesante para ver las nuevas normas que se van cocinando y que aparecerán en breve. En este punto de participación pública hay varios centros de interés. Yo me aplico a la sección dedicada a Biodiversidad (http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/participacion-publica/default.aspx).


Pues bien, hoy leía esta página aconsejado por Juan Luis. Están en fase de participación pública abierta las siguientes:


Ambas muy interesantes e importantes, pero a mi me llamó la atención una orden, con la fase de participación ya cerrada que se titulaba así:


Leyendo un poco el texto de la consulta, esta norma tiene como objetivo indicar para qué especies se aplicarán las prohibiciones y restricciones impuestas por el Reglamento (UE) Nº 1143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo de 22 de octubre de 2014 sobre la prevención y la  gestión de la introducción y propagación de especies exóticas invasoras en las Islas Canarias. 
 Uno piensa: "Por fin se va a tener un listado propio de especies exóticas invasoras en Canarias", pero leyendo más adelante resulta que ese reglamento de la UE, dispone que, a más tardar el 2 de enero de 2017, cada Estado miembro que cuente con regiones ultraperiféricas adoptará para cada una de esas regiones una lista de especies exóticas invasoras preocupantes en consulta con dichas regiones.
No se han dado prisa. ¿Alguien sabe cómo va esto? Esperemos no tener que esperar otro año para que un documento tan importante como este tenga validez en las islas. Y que no nos multen por el retraso. 

lunes, 1 de enero de 2018

Más cactáceas citadas por primera vez en Gran Canaria: la dificultad de impedir la proliferación de estas plantas a partir de jardines y parques.

En una entrada anterior hablamos de un artículo publicado recientemente en el que se daba noticia de la aparición de un buen número de cactáceas asilvestradas en Tenerife (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/08/nuevas-cactaceas-citadas-para-la-isla.html). Se trataba entonces de 27 especies nuevas para esa isla, 17 de ellas bien asentadas y con potencial invasor y otras 10 especies locales. La mayor parte de estas introducciones se debían al abandono de jardines donde se cultivaban estas especies.
Presentamos ahora una nueva publicación realizada por Filip Verloove, Águedo Marrero, Marcos Salas y Alex Guiggi, y aparecido en el número de noviembre (nº 23) de la revista Haseltonia, editada por la Sociedad de Cactus y Suculentas de América (https://cssa.myshopify.com/collections/haseltonia), aunque todavía no está disponible en la web de la revista.
En este trabajo se presentan 10 nuevas citas para la isla: Cylindropuntia bigelovii, C. imbricata, C. prolifera, Disocactus speciosus, Opuntia lindheimeri, O. microdasys, Ferocactus herrerae, Harrisia tetracantha, Lophocereus schottii y Trichocereus spachianus. Las 6 primeras aparecen perfectamente asentadas y con potencial invasor, mientras que las 4 ultimas se refieren como casuales. Además se discute la presencia de otras especies ya citadas del género Opuntia, como Opuntia monacantha, O. robusta, O. leucothicha y O. pilifera.
Lo más significativo del trabajo no es sólo el número de nuevas citas de esta familia de plantas americana, sino que, al contrario de lo que ocurría en Tenerife, la mayor parte de las introducciones proceden de jardines y parques que siguen cuidados y en funcionamiento, como Cactualdea Park y algunos otros particulares. Esto nos presenta otro problema diferente al abandono de jardines, que es la gran dificultad que presenta evitar la propagación de estas especies fuera de los espacios acotados. Los lagartos, aves, etc., que se alimentan de sus frutos, la posibilidad de propagación asexual mediante propábulos especiales o simplemente mediante porciones de la planta, dificultan en extremo evitar que las especies escapen de los recintos donde se cultivan. Algunas de estas plantas econtradas, como las del género Cylindropuntia, se encuentran en el catálogo nacional de especies exóticas invasoras, por lo que este hecho podría tener consecuencias legales.
La mejor, y quizá la única, forma de evitar su proliferación es no plantarlas.

  Cylindropuntia bigelovii

 Cylindropuntia prolifera

Opuntia lindheimeri


Opuntia robusta

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Gracias a todos, Feliz Navidad y que el año próximo seamos más felices.

Que la Navidad es una época de milagros ya lo hemos comentado en este mismo blog (https://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2013/12/milagros-de-navidad-las-invasiones.html). La aparición de piteras y tuneras en nuestros belenes no es más que el reflejo de nuestra cultura y una prueba del arraigo de estas plantas en la idiosincrasia del canario y su paisaje. Este año sólo queremos aprovechar la imagen de un recolector de tunos en la Palestina de hace 2018 años, visible en el tradicional Belén de la Plaza de San Telmo, en Las Palmas de Gran Canaria, para deserles a todos una feliz navidad y nuestro deseo de que el año próximo seamos más felices, y si es posible más inteligentes para poder atacar los problemas que no hemos podido solucionar hasta el momento: Pannietum setaceum, Lampropeltis getula, Diocalandria frumenti, Arundo donax, herbívoros introducidos (cabras y conejos cimarrones, muflones, arruís), etc. Que todos tengamos la honestidad y la capacidad para afrontar estos problemas de manera seria y científica. Un saludo a todos y gracias por seguir este blog.


domingo, 3 de diciembre de 2017

El regreso del araar (Tetraclinis articulata) a Gran Canaria.

En ocasiones considerar una especie como introducida no es tan sencillo. Eso ocurre con el araar, o sabina mora, como se le llama en el este de la Península Ibérica a la especie Tetraclinis articulata. Este árbol vive en la actualidad en el norte de África, en su zona mediterránea, donde forma bosquetes junto a pinos y encinas. Se considera un árbol relictual en Doñana, Murcia y Malta, donde se tiene como el árbol nacional (pueden ampliar información en los siguientes enlaces: http://biogeografia.netau.net/geobotanica45.html; https://arbolesconhistoria.com/2015/02/21/el-araar-una-cupresacea-de-origen-incierto/; http://www.jolube.es/Habitat_Espana/documentos/9570.pdf; http://www.mapama.gob.es/ministerio/pags/Biblioteca/Revistas/pdf_REPN/ECO_2009_23_139_150.pdf; etc.).
A su vez, se trata de una especie muy empleada en jardinería en zonas de clima suave, de manera similar a como se emplea el ciprés, la tuya, etc. 
En Canarias es fácil observarlo en setos de bordes de fincas, jardines, etc., lo que ha permitido que, al menos en Gran Canaria se haya asilvestrado. La primera cita de este pequeño árbol en la isla se realizó para el Barranco del Guiniguada, a la altura del campus de Tafira (https://www.researchgate.net/publication/267211310_Effects_of_the_presence_of_Viera_y_Clavijo_Botanical_Garden_in_Pino_Santo). Más adelante se encontraron varios ejemplares en Los Toscales, Moya (https://www.researchgate.net/publication/271764657_Nuevas_adiciones_y_citas_de_interes_para_la_flora_autoctona_y_aloctona). Y a estas localidades hay que añadir otras donde la especie también ha sido localizadas, como otros puntos del Barranco del Guiniguada (debajo de Almatriche), y de Tafira Baja, en la cabecerfa de Barranco Seco. El total de ejemplares localizados ronda ya la decena. Al parecer, Tetraclinis articulata se adapta perfectamente a la zona baja, soleada, desde los 200 hasta los 350 m sobre el nivel del mar, y si tiene aporte de agua suficiente, como en el fondo de los barrancos, puede incluso bajar más. El clima cálido y suave de este sector es bastante similar al que presenta en el norte de África.
Pero todo esto no sería de gran interés si no fuera por un hecho que hace de esta especie una planta singular en la Isla. Tetraclinis articulata vívía en Gran Canaria de forma natural hace unos 3 millones de años. Y lo sabemos porque se han encontrado fósiles de esta planta en el Valle de Agaete, en la zona de Los Berrazales-El Hornillo. Este hallazgo se publicó en 2009 (http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-2699.2009.02222.x/abstract) y no ha sido muy valorado, pero se trata del primer caso contrastado de la desaparición de una especie de la flora canaria por razones naturales. Según el resto de flora que acompaña al araar en el yacimiento de Berrazales, esa zona de la isla estaba poblada por una laurisilva en la que se incluía Tetraclinis articulata, una especie de "sabinar húmedo", en cierta forma similar a los que pueden encontrarse en Afur o en la Ladera de Güimar, en Tenerife.
El araar es pues una planta que regresa a la flora insular después de 3 millones de años. O puede que siempre haya estado en las islas, de manera relictual en determinados lugares en los que ha sido considerada como introducida. Habrá que repasar las citas históricas y las referencias antiguas a "alarces" en Canarias. Ya tenemos trabajo.
 Una cuestión paralela, pero no menos interesante, es que esta especie se encuentra en el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas (http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2011-3582). Desconocemos cómo influye este hecho en el grado de protección que puedan tener los ejemplares naturalizados de esta especie en la Isla. Habrá que estudiar leyes. Más trabajo.
 Ejemplar de Tetraclinis articulata en la cabecera de Barranco Seco, en Tafira Baja, Las Palmas de Gran Canaria. El árbol está fructificado y se acompaña de tabaibas dulces (Euphorbia balsamifera), acebuches (Olea cerasiformis) y lentiscos (Pistacia lentiscus) como flora autóctona más significativa.

 Conos femeninos y masculinos del araar. Las semillas que produce se dispersan mediante alas membranosas, similares a las de las semillas del pino.
Ejemplar de Tetraclinis articulata en el Bco. del Guiniguada, Las Palmas de Gran Canaria.

domingo, 26 de noviembre de 2017

El problema más gordo.

Por cuestiones de trabajo, hemos estado atareados recorriendo, por enésima vez, gran parte de la geografía de Gran Canaria. Durante estas semanas de trabajo de campo hemos visto innumerables casos de especies exóticas que viven en comunidades autóctonas: tuneras, piteras, cañas, etc. En su mayoría, esta presencia parece deberse más a la recuperación de la vegetación natural, que a la capacidad de las especies intruducidas para ocupar ambientes seminaturales. También hemos vuelto a ver la acción de los conejos sobre especies nativas en el acebuchal, el almacigares, etc. Pero sobre todo nos hemos vuelto a asombrar con el problema más gordo que tenemos hoy en día en Gran Canaria y que afecta a la preservación del medio ambiente. Mucho más gordo que los incendios, que el efecto de los conejos, que la proliferación de acacias, tuneras o piteras. Se trata de la proliferación de Pennisetum setaceum en el sector oeste de la Isla, efecto que se ve incrementado por la forma en que se gestiona el ganado en muchos lugares de esta zona de la Isla. Las hectáreas que ocupa Pennisetum setaceum como especie dominante, superan en mucho las Ha de monte verde que existen en la isla (243 Ha según el reciente y mgnífico libro La laurisilva. Canarias, Madeira y Azores). Su presencia impide la recuperación de la vegetación autóctona, y pone en peligro un gran número de especies que viven en esta zona, algunas endémicas de la misma. La presencia de esta planta en tal abundancia, parece deberse a una suma de factores, unos naturales: clima calido y húmedo, suelos sueltos; y otros de origen antrópico, como suelos removidos por la construcción de carreteras, las propias carreteras que facilitan la dispersión de la especie, y sobre todo el uso ganadero de muchos barrancos desde el Valle de Agaete hasta La Aldea. Estos barrancos encajados, sin salida, son utilizados para soltar en ellos ganado caprino y ovino. El ganado campa a sus anchas por el fondo y las laderas de los barrancos y cañadas sin apenas control. La depredación del ganado sobre las especies autóctonas, el desprendimiento de piedras que produce, la nitrificación del suelo, etc., favorecen la presencia de Pennisetum que no es comido por los animales. Es tanta la densidad de Pennisetum que se llega a alcanzar, que incluso hace peligrar la propia ganadería, y los ganaderos tienen que cortar las matas de Pennisetum para intentar que salga ago de hierba o de matorral. Este corte de las matas no las hace desaparecer, al contrario, las rejuvenece y aumenta la cantidad de semillas que producen. 
Para cualquiera que recorra la parte baja del Valle de Agaete (desde los 150 hasta los 300 m s.m.), Guayedra, la base de Tirma, El Risco hasta el inicio del pinar de Tamadaba, Andén Verde y La Aldea de San Nicolás, barranco arriba hasta la presa de Parralillo, este problema es sin duda el más gordo. Y no se arregla con voluntarios, con educación ambiental, o con cartografiar la zona afectada. Hay que investigar y actuar. En lo que respecta al efecto de las especies exóticas invasoras sobre el medio ambiente, éste es sin duda el problema más gordo. A pesar de parecer pesado, cada cierto tiempo hay que decirlo para ver si por fin se hace algo.

 Barranco de La Culatilla, en el Valle de Agaete. Pennisetum setaceum entre el palmeral.
 Sólo los verodes y los almendros sobreviven al ahogo que representa la densidad del Pennisetum
 Mata de Pennisetum setaceum cortada por los ganaderos para permitir la germinación de hierba o de matorral que alimente al ganado.
 El ganado ayuda a la proliferación de Pennisetum setaceum, eliminando las especies nativas que puedan competir con ella, mejorando las condiciones del suelo para la planta, aumentando la riqueza en nitratos del suelo, etc.
 Diferencia de densidad de Pennisetum setaceum entre la zona pastoreada, en primer plano, con un suelo más profundo y suelto, ocupada por palmeras y almácigos como especies nativas, y la zona del fondo, con cardones y tuneras, mucho menos utilizada por el ganado y con una escasísima presencia de Pennistum setaceum
 Base del Roque del Mediodía. Pennisetum setaceum cubre toda la ladera.

 Guayedra.

Barranco de La Aldea, cerca de la presa del Caidero de Las niñas.

viernes, 27 de octubre de 2017

Una investigación recientemente publicada incide en el efecto de los conejos sobre la retama del Teide en el Parque Nacional

   Un artículo sobre el efecto de los conejos comunes europeos (Oryctolagus cuniculus) sobre la retama del Teide (Spartocytisus supranubius) demuestra que, en las zonas donde se excluye este herbívoro, la retama se regenera perfectamente, mientras que en parcelas abiertas a la acción del animal muestran tasas de regeneración muy escasas. Se trata del trabajo titulado Contrasting effects of invasive rabbits on endemic plants driving vegetation change in a subtropical alpine insular environment, publicado en la revista Biological Invasions, probablemente la revista internacional especializadas en este problema más importante. Los autores son Jonay Cubas, José Luis Martín-Esquivel, Manuel Nogales, Severin D. H. Irl, Raquel Hernández-Hernández, Marta López-Darias, Manuel Marrero-Gómez, Marcelino J. del Arco y Juana María González-Mancebo. Estos grupo de científicos pertenecen a la Universidad de La Laguna, Parque Nacional del Teide, CSIC y a la Universidad de Bayreuth en Alemania.
   El trabajo consistió en estudiar una serie de parcelas (30) en las que se analizó la presencia de dos especies vegetales: la retama del Teide (Spartocytisus supranubius), y la hierba conejera (Pterocephalus lasiospermus). Unas parcelas tenían un vallado que impedía la entrada de mamíferos herbívoros, y en otras no. El análisis de la presencia de estas plantas en ambos tipos de parcelas dejó perfectamente claro la diferencia de regeneración de ambas especies vegetales en los dos tipos de parcelas. En aquellos lugares donde los herbívoros estaban presentes las retamas tenían edades medias mucho más altas y había pocos juveniles, mientras que con la hierba conejera posaba lo contrario. Para una mejor comprensión del trabajo realizado es imprescindible leer el artículo.
   La conclusión más evidente que indican los autores es la siguiente:
"Aquí, presentamos el primer estudio detallado que demuestra que la presencia de conejos está directamente relacionada con la disminución de la población de una especie vegetal endémica clave, S. supranubius, que impide su regeneración y rejuvenecimiento en el Parque Nacional de El Teide. Desde una perspectiva de conservación, teniendo en cuenta que la erradicación completa de conejos en toda la isla de Tenerife es muy difícil social y técnicamente, abogamos urgentemente por medidas decisivas para el control de la densidad de conejos, al menos en el Parque Nacional de El Teide, para alcanzar densidades de 0,5 conejos/ha, si el objetivo de conservación es preservar el matorral de cumbre dominado por S. supranubius."
   Nos unimos a la petición de los autores que ya hemos realizado en otras entradas de este mismo blog.
Enhorabuena a los autores por este importante trabajo.

   Las imágenes siguientes ya fueron integradas en una entrada de este blog dedicada a este problema (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/06/el-problema-de-los-conejos-en-el-parque.html). La primera representa una parcela excluida de la acción de los herbívoros, como la utilizada en el trabajo que presentamos. La segunda ilustra el estado de la misma zona en dos momentos, los años 2000 y 2015, mostrando el declive de la población de retamas en el parque.



lunes, 23 de octubre de 2017

Nuevas especies introducidas en Canarias. Un reciente artículo publicado.

El amigo Filip Verloove acaba de publicar en la revista Acta Botanica Croatica un interesante artículo sobre especies introducidas en Canarias, donde cita nuevas especies encontradas en Gran Canaria y Tenerife, además de discutir sobre la presencia y la taxonomía de algunos táxones ya conocidos, como Sida rhombifolia. Este artículo está accesible en el siguiente enlace: 
El listado de especies tratadas en este trabajo es el siguiente:
 Especies potencialmente invasoras y/o naturalizadas citadas por primera vez en Canarias
Callistemon viminalis, Casuarina glauca, Chloris barbata, Cyperus difformis, Eucalyptus gomphocephala, E. sideroxylon, Nephrolepis cordifolia, Rumex palustris, Senna × artemisioides (s.l.) y S. × floribunda .
 Especies citadas por primera vez en alguna isla:
Cascabela thevetia (Tenerife), Cyclospermum leptophyllum (Gran Canaria), Digitaria
radicosa
(Gran Canaria, Tenerife), Dysphania anthelmintica (Tenerife), Erythrostemon gilliesii (Tenerife), Heliotropium supinum (Tenerife), Limoniastrum monopetalum (Tenerife), Nerium oleander (Tenerife), Pascalia glauca (Tenerife), Phytolacca americana (Tenerife), Podranea ricasoliana (Gran Canaria), Psidium guajava (Gran Canaria), Rumex cristatus (Tenerife), Schinus terebinthifolia (Tenerife), Solandra maxima (Tenerife), Tipuana tipu (Tenerife) y Youngia japonica (Gran Canaria). 
Otras 20 especies más se consideran efímeras, es decir, escapadas de cultivos pero no totalmente naturalizadas
Finalmente se añaden algunas notas sobre la taxonomía y tipología de Diplachne fusca subsp. uninervia, Eclipta prostrata, Pluchea carolinensis, Prosopis juliflora y Sida rhombifolia
en Gran Canaria.
Un enorme trabajo realizado tras años de visitas a las Islas, trabajo que no termina con este trabajo y que prepara ya nuevas entregas. Esperamos ansiosos.

Schinus terebinthifolia, el turbito, muy empleado en jardinería en toda Canarias y citado por primera vez como naturalizado en Tenerife. También se puede encontrar en Gran Canaria

 Phytolacca americana, novedad para Tenerife, también presente en Gran Canaria.

 Limoniastrum monopetalum, especie citada por primera vez como asilvestrada en Tenerife, otra planta muy frecuente en jardines de todas las Islas, asilvestrada en Gran Canaria y Fuerteventura.

Psidium guajava, novedad para Gran Canaria

miércoles, 4 de octubre de 2017

Primeras actividades de Bejeque, organización para la difusión del problema y el control del rabo de gato en Gran Canaria.

    Los próximos viernes 6 y sábado 7 de octubre, se pone en marcha la asociación Bejeque, una agrupación que pretende difundir el problema ocasionado por la invasión del rabo de gato (Pennisetum setaceum) y contribuir a su control y a la posible erradicación de lugares especialmente importantes o emblemáticos en Gran Canaria.
     El viernes 6, en el Café dEspacio, se realizará un encuentro con la asociación tinerfeña Abeque, que lleva muchos años realizando actividades de control de esta planta en el Macizo de Teno, espacio de gran importancia natural y de gran dificultad para realizar esta actividad. El sábado se llevará a cabo una actividad en el Barranco de Guiniguada durante todo el día. Se aprenderá a eliminar esta planta y se trabajará en ello. La inscripción para esta fecha ya alcanza los 50 inscritos. https://www.facebook.com/Bejeque-Control-de-Rabo-de-Gato-en-Gran-Canaria-470916849934573/

     Sintiéndolo mucho La invasión en el blog no podrá asistir a estos eventos, pero cuentan con nuestro apoyo y nuestra presencia en futuras actividades. Suerte a todos.


lunes, 18 de septiembre de 2017

Plantas introducidas (y algunas invasoras) en Tamadaba. ¡Lo que ha cambiado la política forestal!

   Tamadaba es uno de los entornos naturales emblemáticos de la isla de Gran Canaria. Su riqueza botánica es quizá la mas alta de la isla y una de las mas sorprendentes de todo el Archipiélago Canario. Por esta y otras razones está declarado como Parque Natural, además de formar parte de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria. Viven en sus riscos un buen número de especies endémicas, algunas exclusivas del macizo, como Globularia ascanii, Micromeria pineolens, Sventenia bupleuroides, Sideritis guayedrae, Tanacetum oshanahanii, Teline rosmarinifolia subsp. eurifolia. Para conocer un poco más su asombrosa biodiversidad aconsejamos este artículo de Águedo Marrero, publicado en la revista Rincones del Atlántico (http://www.rinconesdelatlantico.com/num2/tamadaba.html). 
   Pero su aspecto ha cambiado mucho en el último siglo, sobre todo en su zona norte, donde se encontraban una buena cantidad de construcciones, campos de cultivo, pastos, y que hoy están casi olvidados y desaparecidos entre la arboleda. Cuando a mediados del siglo XX se inició la labor de reforestación de la zona, se empleó en su mayoría el pino canario como principal especie arborea, pero no fue la única. Junto al pino canario se plantaron un buen número de especies arbóreas, muchas de las cuales pueden encontrarse aún hoy en el bosque. Muchas de ellas se mantienen en medio del pinar, sin aparentemente impedir su regeneración natural. Son un mal menor, pero otras no sólo se han aclimatado, sino que progresan y pueden empezar a dar problemas al ecosistema natural de Tamadaba.
   Entre las primeras, las especies introducidas que aparentemente no producen alteraciones al medio,    hemos podido localizar en una última visita las siguientes (sin contar las especies propias de los cultivos anteriores a la reforrestación, castaños, nogales, higueras, etc.):
Pinus pinaster; Pinus nigra; Pinus sylvestris; Pinus radiata; Pinus halepensis; Nerium oleander; Pyrus communis; Acer pseudoplatanus; Quercus ilex; Cydonia oblonga; Cupressus sempervirens; Eucalyptus pseudoglobulus y Corymbia ficifolia.
   Entre las segundas, aquellas que progresan y ocupan nuevos territorios, desalojando en ocasiones a la vegetación autóctona o impidiendo se regeneración, hemos visto:
Pinus pinea; Eucalyptus globulus; Cedrus atlantica; Cupressus macrocarpa; y sobre todo Acacia saligna.
   Como curiosidad hay que citar la introducción de especies canarias que no viven de manera natural en ese pinar. Este parece ser el caso de Rhamnus glandulosa, un árbol de la laurisilva canaria, extinto en Gran Canaria y que al parecer se introdujo en Tamadaba, y de Juniperus cedrus, especie que está experimentando una expansión importante en el bosque, donde no es raro ver juveniles de esta especie. De confirmarse, son claros casos de traslocaciones.
   Hoy en día se estudian las especies que se van a utilizar en las reforestaciones, y en muchas ocasiones se emplean ejemplares obtenidos en la propia zona donde se van a realizar las plantaciones (como ocurre en Gu-Guy o Güigüí), pero en aquella época se plantaba sin demasiado control, lo que se tenía. Se hacían pruebas, se experimentaba para ver qué crecía mejor y más rápido. Unas veces por su carácter de plantas alimenticias, otras por simple ornamento. Parece que en algo vamos mejorando.

Dos imágenes de zonas del pinar de Tamadaba altamente invadidas por Acacia saligna (=A. cyanophylla).


 Brotes de raíz de Acacia saligna. Este sistema de reproducción vegetativa le proporciona una rapidez admirable para colonizar nuevos territorios, aunque estén a la sombra de otras plantas, como en este caso los pinos.













 Detalle de los filodios (pseudohojas) y flores de Acacia saligna.


 Grupo de ejemplares de Cedrus atlantica de diferentes clases de edad, desde los árboles de 5-6 m hasta arbustos de 1 m escaso de altura. Estos árboles forman rodales, algunos bastante extensos en la cara norte del pinar de Tamadaba.


 Detalle de las acículas y ramas de esta especie de gran valor ornamental y perfectamente aclimatada en Tamadaba

Grupo heterogéneo de Cupressus macrocarpa. Igual que puede verse en otras zonas de la Isla (ver por ejemplo el pinar de Santa Cristina; http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/05/las-especies-arboreas-introducidas-en.html), este comportamiento nos muestra la potencialidad invasora de este árbol.


 Varios ejemplares de la adelfa, Nerium oleander, pueden encontrarse en el seno del pinar de Tamadaba. Creemos que se trata en todos los casos de individuos plantados, ya que su propagación en estos ambientes totalmente alejados de los que le son propios es altamente improbable. Además gran parte de las adelfas encontradas pertenecen a variedades de jardín que han perdido la capacidad de producir semillas

 De gran valor paisajístico, un grupo de encinas muy grandes y ancianas. Quizá las mayores de la Isla. Aunque producen vástagos, la lentitud de su propagación no plantea problemas al bosque que lo rodea.

 Hojas y sámaras de Acer pseudoplatanus, un arce del que existen unos pocos ejemplares jóvenes en la zona. Su juventud parece indicar que este tipo de introducciones no se limitó a los años 50-60 del pasado siglo, sino que hasta relativamente pronto han continuado. Esperemos que ya no se produzcan.

 Ejemplar joven de Juniperus cedrus creciendo en el borde del cantil en Barranco Oscuro, a unos 800-900 m de altitud. Los ejemplares adultos de este especie son frecuentes en el pinar, y no es difícil encontrar otros más jóvenes en todo este sector norte del pinar. Estas traslocaciones pueden generar problemas si no se controla su procedencia, ya que es importante preservar la diversidad genética de las escasas poblaciones naturales grancanarias de esta especie.

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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad