domingo, 13 de mayo de 2018

Expansión de Nassella nessiana en Gran Canaria. Una amenaza que empieza a ser patente.

   La flechilla o flecha, nombres comunes de la gramínea Nassella nessiana, de origen sudamericano, es una planta calificada como exótica introducida e invasora, presente en todos los catálogos y listados de este tipo, nacionales e internacionales (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2013-8565; http://www.interreg-bionatura.com/especies/pdf/Nassella%20neesiana.pdf; http://www.iucngisd.org/gisd/species.php?sc=458; https://www.aphis.usda.gov/plant_health/plant_pest_info/weeds/downloads/wra/Nassella_neesiana_WRA.pdf). En Canarias se encuentra asilvestrada en Tenerife, La Gomera, La Palma y Gran Canaria (http://www.biodiversidadcanarias.es/atlantis/analisis/visor.jsf). Hasta el momento era Tenerife donde mayor población existía y donde se consideraba una mayor amenaza, sobre todo en el monte verde de Anaga (https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4174960; http://www.interreg-bionatura.com/especies/pdf/Nassella%20neesiana.pdf). 
   En Gran Canaria la especie se conoce desde que en 1986, Carlos Suárez recogiera en la Finca de Osorio, Teror, un pliego de la planta, depositado actualmente en el herbario de la Universidad de La Laguna (http://iecanvieravirtual.org/index.php/catalogo/item/estudios-canarios-anuario-del-iecan-no-44.html). En 2011 la encontramos en la cima de la Montaña de Osorio, muy cerca de los caminos del interior de Osorio donde apareció por primera vez (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2011/03/dos-invasoras-en-progresion-nassella.html). Ahora la vemos por primera vez fuera de este ámbito, en las proximidades de la montaña de Firgas. Esta entrada se acompaña de una imagen de google earth con las localizaciones que conocemos de la planta hasta el momento.
   Su acción sobre las repoblaciones que se están realizando en todo este sector de la isla parece muy negativo. La densidad de los ejemplares de la especie y la altura que alcanza afecta a los ejemplares de Isoplexis chalcantha, y otras especies que intentan reintroducirse en la zona. Se trata de una planta perenne que puede controlarse en los putos donde se encuentra actualmente, antes de que se extienda al resto de la isla. La población encontrada en Firgas tiene el camino abierto para descender hasta el barranco de Azuaje y de ahí, puede expandirse por los barrancos de La Virgen y los Tiles, los mejores núcleos que quedan en la isla del monte verde insular. Estamos a tiempo para evitar  al menos frenar esta expansión.

 Grupo de flechilla, Nassella nessiana en un claro de la zona de repoblación de Hoya Viva (Teror)

 Localizaciones actuales de Nassella nessiana en la zona de Teror-Firgas (Gran Canaria)


 Masa de flechilla de un poco más de 1 metro de altura. La densidad de la población impide la regeneración de la vegetación natural de la zona.

 En segundo término, un ejemplar de Isoplexis chalcantha, se ahoga entre la densidad de Nassella nessiana.


Nassella nessiana cubre también la vegetación terofítica característica de las medianías húmedas de Gran Canaria. En pocos años puede ser la única especie presente en estos caminos de Hoya Viva, en los límites de la Finca de Osorio.

jueves, 3 de mayo de 2018

Se precisa legislación sobre el uso de plantas autóctonas y de sus híbridos en jardinería. De nuevo.

   Sin pretender ser pesado, hoy parece necesario volver a un tema tratado hace poco en este mismo blog. El empleo de plantas autóctonas y de sus híbridos en jardinería.(http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2018/01/jardineria-con-especies-autoctonas-no.html; https://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2014/03/sobre-el-empleo-de-hibridos-del-genero.html; entre otras). 
   En este caso se entremezclan varios temas que creemos de importancia: por un lado el uso de especies autóctonas canarias en jardinería, y las posibles traslocaciones que estas pueden ocasionar; por otro, el uso de híbridos de géneros canarios en jardinería, que aumentan aún más el problema anteriormente mencionado; la falta de conocimientos botánicos y etnobotánicos autóctonos, como los nombres comunes de las especies canarias, el uso de términos no propios, es decir, la invasión cultural de la jardinería global.
   Este es el caso: existe una enorme afición al cultivo de plantas crasas en todo el mundo; uno de los géneros de este tipo de plantas más cultivado en todos lados es Aeonium, los bejeques, verodes, cónganos, etc.; muchos de los cultivadores de ejemplares de este género se precian de "fabricar" híbridos y variedades que alcanzan gran difusión en la jardinería de zonas áridas. A Canarias llegan estos híbridos o variedades y se emplean en jardinería. Estas plantas llegan con sus nuevos nombres, botánicos y comunes, y pueden desplazar a sus verdaderos nombres.
   En un centro comercial de las Palmas de Gran Canaria podemos ver la siguiente imagen.

   El cartel hace referencia a la planta de su derecha, un híbrido entre especies del género Aeonium entre los que debe estar Aeonium arboreum var. schwarzkopf, una variedad muy popular en jardinería. Pero la forma y tamaño de las hojas y tallos indican que en el cruce está implicado otra especie que difícilmente puede identificarse. El cartel, en el que se ha pixelado el nombre del proveedor de estas plantas, no tiene desperdicio. El nombre benjeque es una variante (desconocida para mí) del más habitual bejeque, pastel de risco es otro de los muchos nombres registrados para este grupo de plantas, y planta de aire es un término habitual entre los aficionados a la jardinería pero no es un nombre común de esta planta en Canarias. Y, finalmente, aeonium nigrum (así, en minúscula) no es un nombre científico, es un nombre utilizado en jardinería para esta variedad hibridógena y para otras muchas, es como decir bejeque negro, pero intentando ser finos. NO existe Aeonium nigrum.
   Este uso de híbridos de Aeonium en jardinería no sólo es un peligro para las especies del género endémicas de cada Isla, que pueden hibridizarse con éstas, sino que representa una enorme pérdida de información etnobotánica autóctona. 
   Esta afición a la jardinería de plantas crasas está resultando una fuente inagotable de problemas ambientales en Canarias: plantas introducidas, usos inadecuados de especies autóctonas. Sin duda necesita regulación.

domingo, 29 de abril de 2018

Así sí. Rápida intervención para erradicar un cactus invasor, Cylindropuntia prolifera, en La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria)

   No siempre son malas noticias y criticas a las adminstraciones públicas. Sabemos de la concienciación que muchos técnicos que trabajan en organismos públicos, tienen sobre este tema. Así ocurre por ejemplo en el Cabildo Insular de Gran Canaria. Y como muestra valga el siguiente ejemplo.
   En abril del año pasado, tal como dijimos en este blog, el botánico belga Filip Verloove, realizó una visita a la isla de Gran Canaria en busca de nuevas cactáceas introducidas en la isla (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/04/el-botanico-filip-verloove-especialista.html). A partir de esta visita vió la luz un artículo publicado en una revista científica del que también dimos noticia (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2018/01/mas-cactaceas-citadas-por-primera-vez.html). En este trabajo llamó la atención la presencia de varias especies de cactáceas asilvestradas en los alrededores del parque temático Cactualdea, en las cercanías de La Aldea de San Nicolás. Pues bien, la semana pasada Filip Verloove volvió a la isla en una nueva campaña de búsqueda de plantas crasas exóticas asilvestradas en la Isla. En esta visita, en la que tuvimos el honor de apticipar junto al botánico del Jardín Botánico "Viera y Clavijo" Águedo Marrero, Filip Verloove fue testigo de que ya se está eliminando de esa zona la especie más agresiva de las citadas en el artículo anteriormente referido: Cylindropuntia prolifera. El investigador belga sacó las imágenes que amablemente me envió y acompañan a esta entrada.
   Según nos informa Ramón Gallo Barneto, del Área de Medio Ambiente e Infraestructuras de GesPlan, paralelamente al trabajo de la cuadrilla de exóticas que el Cabildo de Gran Canaria ha encomendado a GesPlan, este organismo tiene organizada la red alerta de especies invasoras, formado por dos capataces en la provincia oriental, impulsado por el Gobierno de Canarias y que ya tiene nombre “comercial”: REDEXOS. Este equipo de trabajo acogió el artículo sobre las cactáceas con interés y se pusieron a trabajar en los distintos puntos aludidos en el trabajo. Las localidades que aparecen en el artículo: Santa Lucía, Sorrueda y Firgas también han sido tratados y eliminados, aunque seguirán haciendo un seguimiento para evitar rebrotes. En el punto de La Aldea, requirieron del apoyo de la cuadrilla del Cabildo, porque empezaron a detectar en el entorno nuevos ejemplares y el trabajo se hacía complicado para dos personas sólo. En todo momento a Francisco González, técnico del Cabildo y responsable de la cuadrilla de exóticas de esta institución, le pareció una buena idea y desde ese momento han estado trabajando juntos en la eliminación de la población fotografiada en esta entrada. La encuentran, cortan, acumulan en sacos, y entierran en un lugar adcuado y bajo más de medio metro de tierra, método que ha resultado útil en otras ocasiones.
Nos alegramos de esta rápida respuesta. Que siga así.



 Imagenes de los restos de Cylindropuntia prolifera, cortadas y ensacadas en los alrededores de La Aldea de San Nicolás, cortesía de Filip Verloove. Dentro de poco serán enterradas en un lugar adecuado para que no puedan rebrotar

 El botánico Filip Verloove, del Jardín Botánico de Meise, en una localidad del norte grancanario donde se han asilvestrado varias especies de cactáceas.


sábado, 21 de abril de 2018

Se necesita más investigación para gestionar mejor: el caso de Lanzarote.

    Hace algunas semanas se llevó a cabo en el Cabildo de Lanzarote un curso denomido 'Flora Invasora en Lanzarote' de la Reserva de la Biosfera (http://www.cabildodelanzarote.com/tema.asp?sec=Noticias&idCont=20721&idTema=17; http://www.asolan.com/wp-content/uploads/2018/03/Informaci%C3%B3n-Curso-flora-invasora-Abr18-pdf.pdf). A partir de este curso que tiene como subtítulos "Identificación de las especies invasoras más extendidas en Lanzarote (TOP-20)", se publicó en la prensa lanzaroteña, más concretamente en el Diario de Lanzarote (https://www.diariodelanzarote.com/noticia/detectadas-en-lanzarote-59-especies-de-flora-invasora-algunas-un-%E2%80%9Cgrave-peligro%E2%80%9D) un artículo firmado por M.J. Tabar que trata sobre este tema.
    En este texto se presentan algunas ideas con las que estamos totalmente de acuerdo y que han sido objeto de muchas entradas y comentarios en este mismo blog: en este problema no hay plantas buenas o malas, hay que estudiar cada caso por separado; la jardinería es un foco importante de introducción de plantas potencialmente invasoras en un territorio; la traslocación de especies es también un problema importante. Pero también muestra quizá el problema más importante de todos, la falta de conocimiento científico sobre muchos puntos que son fundamentales para la gestión de estas plantas.
    En dicho texto se indican las 5 especies que "necesitan de una erradicación prioritaria": Pennisetum setaceum, Rumex lunaria, Pseudorlaya pumila, Argyranthemum frutescens y Leucaena leucocephala.
Sobre la primera y la última no hay nada que objetar. Ambas han demostrado su capacidad colonizadora e invasiva en el resto de las Islas. Aún así, no estarían de más trabajos sobre su capacidad de colonización de zonas áridas, ya que aunque se integren en ambientes humanizados, con un aporte hídrico superior al que tienen los ecosistemas naturales (cauces, bordes de carretera, etc.), no se sabe bien cuáles son sus límites de aridez.
El resto ofrecen serías dudas de que realmente sean invasoras en Lanzarote.
    + Sobre Rumex lunaria ya hemos comentado este caso y las dudas que existen de que realmente sea intoducida en la Isla (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/Rumex%20lunaria).
     Esta planta se considera una planta introducida en Lanzarote como forrajera, por fuentes orales, de hecho hay teorías que dicen que la llevaron a Lanzarote desde El Hierro, y por eso le llaman allí calcosa. El momento de la supuesta introducción creo que es discutible. Gunther Kunkel realizó un inventario de la vida vegetal del Parque Nacional de Timanfaya en 1978 y no la cita. Y Kunkel era muy meticuloso. En un trabajo de1996 sobre la vida vegetal de las lavas históricas de Canarias, con especial referencia a Timanfaya (GONZÁLEZ-MANCEBO, J.M. et al., 1996. La Vida Vegetal en las Lavas Históricas de Canarias. Parque Nacional de Timanfaya. Organismo Autónomo Parques Nacionales, Ministerio de Medio Ambiente), todavía no cita la vinagrera en todo el Parque. En 1982, y de nuevo Kunkel, la cita como plantada en el mirador del Rio y creciendo, espontánea, en riscos inaccesibles de Famara, es decir, natural.
     Es decir, se haya introducido o no como forrajera en tiempos modernos, que parece que sí, la vinagrera o calcolsa, Rumex lunaria, debió ser una planta natural en Lanzarote. No hay razones para pensar que no creciese en esa Isla como lo hace en el resto. Se propaga fácilmente y se dan las condiciones para que crezca de manera natural. En todo caso, si se hubiese extinguido de la Isla, lo que se hizo hace 30 o 40 años es reintroducirla. Es una planta que crece perfectamente en malpaises recientes, y así lo hace en todas las Islas. Es una primocolonizadora excelente. No es de extrañar que una vez haya alcanzado Timanfaya se haya adaptado y crezca rápidamente.
Reitero que es una opinión, pero que se necesitaría algún tipo de estudio (de carbones, arqueológico, genético) para contrastarla.
    Lo que no es evitable, es que esta planta, o cualquier otra, cambie el paisaje volcánico del Parque de Timanfaya por uno vegetal. Eso es una sucesión ecológica primaria que ni se puede ni se debe evitar.
      + Algo similar ocurre con Pseudorlaya pumila. Es una planta natural del norte de África, justo en frente de Canarias, y como algunas otras plantas que se han encontrado ultimamente (Echium horridum, por ejemplo), pueden ser llegadas naturales a Canarias. El proceso de colonización de las Islas no se detiene nunca y no es descartable que esta planta llegara a Canarias de forma natural (pegada en el plumaje de aves, por ejemplo). No debe impedirse este proceso que también es natural.
     + La magarza Argyranthemum frutescens, seguramente la subsp. frutescens, endémica de La Palma, El Hierro, Gran Canaria y Tenerife, ha escapado de jardines, como ocurre en todas las islas donde se cultiva e incluso en otros lugares del Planeta. No está clara su capacidad invasora de ambientes naturales o seminaturales.

Otra cosa son las omisiones. En esta lista faltan algunas especies invasoras, sobre todo Nicotiana glauca, que está perfectamente instalada en el Parque Nacional y que es el principal problema para los ecosistemas de este tipo. No se incluye, seguramente, por que se eliminó del Catálogo Nacional de Especies Exóticas e Invasoras, precisamente por la falta de trabajos científicos que indicaran su carácter invasor en la Península Ibérica y Baleares, pero no en Canarias, como bien indica la propia sentencia que la sacó del listado. En Lanzarote debería estar entre las 5 más prioritarias para su gestión. Otra omisión importante es la de Pelargonium capitatum, la malvarrosa, extendida también en el Parque Nacional.

En definitiva, para empezar a gestionar una especie como invasora es necesario tener información científica sobre cómo tratarla y sobre todo de si realmente es necesario hacerlo. No es mucho el dinero que se tiene para esta labor y es necesario distribuirlo con eficacia. Y no podemos ni debemos evitar los procesos naturales. Tan antiecológico es producir introducciones y expansiones de algunas especies como evitar las colonizaciones naturales de una isla o de un territorio.

Colonización de Rumex lunaria en el volcán Teneguía (La Palma), imagen tomada de http://age.ieg.csic.es/v2/recursos_didacticos/teneguia.php?TB_iframe=true&height=450&width=800&title=Volcanes%20de%20Tenegu%C3%ADa%20(Canarias)



 Nicotiana glauca en Timanfaya. Imagen tomada de
http://paqquita.blogspot.com.es/2017/02/flores-lxv-lanzarote-ix-dias-21-28.html

domingo, 1 de abril de 2018

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) ataca a la palmera canaria fuera de las Islas

Si bien el problema del picud rojo (Rhynchophorus ferrugineus) en Canarias parece que está controlado, no es así en el resto del mundo. La imagen de las preciosas palmeras canarias en todo el mundo peligra por la acción de este insecto. Traemos aquí como muestras imágenes de un reciente viaje a Italia. La conocida predilección del picudo rojo por la palmera canaria, hace más importante si cabe la existencia de controles para que esta especie no pueda regresar a las Islas.

 Palmera canaria en Roma, frente al Coliseo romano

Palmeras canarias muertas por la acción del picudo en Pisa.

 Imagen de la Plaza de España en Roma, tomada de Google Earth. En ella pueden verse tres palmeras canarias, una palmera aparentemente híbrida, la central, y una joven palmera recién plantada.

 
 Imagen actual de la Plaza de España en Roma. Sólo permanece una de las palmeras canarias. Las otras dos, la central y la joven parecen híbidos.
En general se están sustituyendo las palmeras canarias que son atacadas por otras que no parecen 100% canarias. Estas últimas quizá sean más resistentes a la acción del picudo.


lunes, 12 de marzo de 2018

La falsa acacia que da piñas. No es invasora, ni introducida, pero ayuda a entender cómo se crean estereotipos que causan problemas ambientales.

 Al parecer a algunos publicistas no les gusta la naturaleza tal como es. Los árboles tienen que tener "hojas", y no "esas cosas" como agujas que tienen los pinos. Pero eso sí, las piñas son muy monas y las gente las conoce. Así que lo mejor es, para hacer ver que la naturaleza es "muy bonita", pegar unas piñas a un árbol planifolio (que parece la falsa acacia, Robinia pseudoacacia) y listo. ¿Qué importa si este engendro no existe? ¿Qué importa si consigo crear una imagen irreal de lo que es la naturaleza? Esto puede parecer una cuestión anecdótica, pero la creación de estereotipos entre las especies vegetales o animales es lo que nos hace creer que un pino es feo y un planifolia es más bonita, que una serpiente es un animal feo y peligroso y que un conejo es bonito e inofensivo. 
   Uno de los principales problemas que deben afrontar los gestores y educadores medioambientales, ya sea en el tema de las especies invasoras o en cualquier otro problema ambiental, es la lucha contra las ideas preconcebidas que afectan a las especies: especies buenas, especies malas, especies protegibles, especies despreciables, etc. Si se "controlan" cabras, conejos o almedros hay problemas, si se "controlan" serpientes, zarzas, o malas hierbas no pasa nada. El político escogerá siempre las que no dan problemas.
   De algo similar trataba la entrada anterior, y otras muchas que han pasado por este blog. Desde nuestro punto de vista, este es un problema fundamental en la lucha por la preservación de la naturaleza en Canarias y en todo el Planeta, y es una labor necesaria que debe desarrollar cualquier persona que trabaje en este campo.
   Las imágenes se han obtenido de un video publicitario que están emitiendo estos días por la televisión. Se trata de la publicidad de unas zapatillas para salir al campo. El vídeo muestra una familia perfecta caminando por un paisaje perfecto, ¿cómo iban a dejar que la naturaleza imperfecta les fastidiase la imagen? No pongo el vídeo completo para no darle publicidad pero este es el enlace a dicho vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=7eCh70QLVgw
  

domingo, 4 de marzo de 2018

Sobre definiciones y prejuicios: especies invasoras y exóticas. Una reflexión.

   En los últimos días han saltado a la opinión pública dos noticias que son ejemplo de la necesidad de ser científicamente precisos y de luchar contra ideas preconcebidas que distorsionan nuestra interpretación sobre cómo luchar contra las especies invasoras.
   Estas dos noticias son, la difusión de un artículo sobre cómo influyen los malentendidos científicos en la gestión de los ungulados introducidos en España:
Jorge Cassinello. Misconception and Mismanagement of Invasive Species: the Paradoxical Case of an Alien Ungulate in Spain. Conservation Letters. DOI: 10.1111/conl.12440 (http://www.d-andalucia.csic.es/es/noticia/un-estudio-csic-cuestiona-que-especies-invasoras-sean-daninas-para-ecosistemas-sureste).
   Y la segunda, más a nivel local, el inicio este año del proyecto Invasores de Nuestro Entorno, que este año se expande a todo el Archipiélago (http://invasoresentorno.com/).

   En la primera noticia, Jorge Cassinello nos dice que fue un error incluir al arruí (Ammotragus lervia) en el listado nacional de especies exóticas invasoras, ya que no hay estudios científicos que prueben que el arruí sea eso, una especie invasora. Y es cierto. Eso pasa con muchas de las especies incluidas en el catálogo susodicho, y ya costó la eliminación de Nicotiana glauca del listado. Pero eso tampoco quiere decir que no lo sea. De momento es una especie introducida, lo que puede indicar que su efecto sobre el medio puede ser negativo, ya que el resto de especies no están adaptadas a su presencia. Es una posibilidad nada desdeñable. Pero hay que demostrarlo. De ahí la necesidad de ser precisos. Si queremos que una norma sea sólida, debe tener sólidos cimientos, y eso se consigue con estudios. Para aquellas especies de las que no se tienen estudios, debería existir una lista de especies potencialmente invasoras, e incluir en ella las especies introducidas cuya capacidad invasora haya sido demostrada en otros lugares o que la especie tenga características propia de especies invasoras (reprodución asexual, rapidez en la expansión, efectos notorios sobre otras especies, etc.).
   Pero, ¿qué pasa cuando hay estudios y no se hace nada? Caso de los conejos, ratas, cabras, muchos insectos, rabo de gato, tuneras, piteras, etc.
   Ahí se tropieza con el segundo problema, la diferente percepción de lo que es una especie exótica. Si le preguntamos a la gente si consideran al conejo, a la cabra, a la tunera, una especie exótica, con mucha probabilidad nos dirán que no, que conviven con nosotros desde hace siglos. Si les pedimos que nos hagan una lista de especies exóticas nos hablarán de iguanas, loros, serpientes, tarántulas, y demás. Nos cuesta entender que una rata, un conejo, un geranio, sean exóticos, pero lo son, y además muchos de ellos son invasoras.
   En el proyecto Invasores de Nuestro Entorno las especies que se van a trabajar son de este grupo, de las exóticas, exóticas: serpientes y cotorras, con el añadido de las ardillas en Lanzarote y Fuerteventura. Esta selección no es la que propusieron los técnicos del proyecto, sino la que aceptaron los gestores del Gobierno de Canarias. Nada de plantas ni de especies invasoras que puedan producir polémica. Que sean exóticas, exóticas. Y sin duda que serpientes y cotorras se merecen incluirse en este proyecto (aunque el caso de las cotorras necesitaría un estudio sobre su efecto sobre el medio natural, ya que de moemento se limitan a ambientes urbanos). ¿No tienen gatos, ratas, conejos, cabras como problema ambiental en La Palma, La Gomera, El Hierro, Tenerife y demás islas de Canarias?
   Parece que finalmente se fomenta esta idea del exotismo entre nuestros alumnos y no nos parece bueno. No se prioriza el trabajo de divulgación y erradicación de las especies por el daño que causan, sino que se trabaja con las especies que no dan problemas. Mala cosa.




Imágenes de Ageratina adenophora y Pennisetum setaceum, dos de las especies de plantas incluidas en el catálogo nacional de especies exóticas invasoras. Nadie duda sobre su carácter invasor, pero no existen trabajos científicos que lo demuestren. Como no tienen utilidad económica conocida tampoco nadie se plantea sacarlas. No pasa lo mismo con tuneras, conejos, etc.


Web del proyecto Invasoras de Nuestro Entorno, una iniciativa con tres años de experiencia que este año se expande a todo el Archipiélago. En la imagen incluye al rabo de gato, pero el trabajo con los alumnos se limita a especies de vertebrados "exóticos, exóticos", como la culebra real de California,  las cotorras de Kramer y argentina, y la ardilla moruna.

lunes, 26 de febrero de 2018

Notiobia cupripennis: un escarabajo introducido en Canarias, posiblemente invasor. La escasa presencia de insectos en los catálogos de especies invasoras.

Es muy significativa la escasa representación que los insectos tienen en los listados de especies exóticas invasoras. En el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras, sólo hay señalados 12 taxones referidos a insectos: 10 especies y 2 géneros, destacando 5 especies de hormigas (https://www.boe.es/buscar/pdf/2013/BOE-A-2013-8565-consolidado.pdf). Entre las 100 especies invasoras más peligrosas tan sólo se incluyen 14, 5 especies de hormigas y 2 mosquitos (http://www.iucngisd.org/gisd/pdf/100Spanish.pdf). Si consideramos que el número de especies de insectos descritas hasta el momento ronda el millón, más que todo el resto de animales juntos, y que quedan por descubrir entre 6 y 10 millones más de especies (https://es.wikipedia.org/wiki/Insecta), podemos percibir claramente que poco o nada se sabe de la capacidad invasora de este grupo de invertebrados.
    Esto ocurre, entre otras cosas, por la escasa visibilidad que tienen estos animales frente a los vertebrados y las plantas, que copan todos los listados de especies invasoras. Sólo cuando su presencia es muy evidente, como ocurre con las plagas agrícolas o los animales ligados a la actividad humana, llegan a considerarse como especies invasoras.
     Pero sí existen multitud de insectos introducidos en cualquier región estudiada. En Canarias, según el último listado publicado de especies silvestres terrestres (http://www.gobiernodecanarias.org/medioambiente/piac/descargas/Biodiversidad/Listas-Especies/Lista_Especies_Silvestres.pdf), hay citadas 6.138 especies, de las que 2.320 son endémicas. No hay datos del grupo de los insectos, pero sí de los artrópodos. De este gran grupo se indica que hay más de 600 especies introducidas y sólo 66 artrópodos invasores.
   Queda mucho por estudiar ya que hasta hoy no hay trabajos sobre la capacidad de estos insectos de alterar ecosistemas naturales o seminaturales.
   Traemos aquí el ejemplo de un escarabajo, Notiobia cuprinennis, de nombre común cucalán americano cobrizo. Se trata de un insecto de origen sudamericano, propio de Argentina, Chile, Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Su expansión incluye, además de las Islas Canarias, la Isla de Pascua y algunas localizaciones puntuales en zonas portuarias de Nueva York y Alemania. Su ecología es muy amplia, viviendo en bosques naturales y en zonas urbanas, desde la costa a los 4.000 m de altitud. Son animales granívoros y se conoce su depredación sobre plantas del género Amaranthus.
   En la ciudad de Las Palmas es un animal muy frecuente, donde prolifera en descampados, eriales, viviendo bajo la cobertura de Patellifolia patellaris, de la que seguramente se alimente.
Poco se sabe de su existencia en ecosistemas naturales, y menos del efecto que puede producir sobre la rica fauna entomológica de las islas (competencia, desplazamiento).
   En la población encontrada el número de individuos es muy elevado, pudiendo recogerse varias decenas de ejemplares en muy pocos metros cuadrados.
Esperemos que pronto tengamos más información para calibrar mejor el efecto de estas introducciones en el medio ambiente.

Mi agradecimiento para Aday Pérez (https://artropodolandia.blogspot.com.es/) por la determinación de esta especie. Muchas gracias.


 Aspecto frontal y lateral de Notiobia cupripennis. Este escarabajo se carcateriza por tener la cabeza y el pronoto (tórax) negros con brillo verde, y los élitros también negro pero con brillo cobrizo

 Grupo de ejemplares de Notiobia cupripennis recogidos en un pequeño espacio de tierra bajo Patellifolia patellaris

martes, 13 de febrero de 2018

Las gallinas asilvestradas: una oportunidad de estudio.

   Cada vez es más frecuentes, al menos en el norte de Gran Canaria, encontrarse gallinas asilvestradas en los bosques de monte verde. Son especialmente abundantes en la Finca de Osorio, en Teror, Gran Canaria, donde pueblan casi toda la superficie de la misma y escapan de sus límites, siendo en ocasiones un problema para la circulación. Pero las hemos visto también en el Brezal del Palmital, en algunos puntos del Bco. de La Virgen, en Valleseco, e incluso en zonas de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, como en un descampado próximo al barrio capitalino de La Paterna, e incluso en la Cruz de Tejeda, donde los animales viven en estado de semilibertad. La variedad de gallina que con mayor facilidad se asilvestra es la negra aperdizada, o negra colorada (más información sobre las variedades canarias de gallinas camperas pueden encontrar en la web https://lagallinacamperacanaria.wordpress.com, y en el perfil de facebook https://www.facebook.com/La-Gallina-Campera-Canaria-292709957442770/). Como en otros animales, los conejos europeos o los gatos por ejemplo, cuando una población de animales, inicialmente domésticos, lleva mucho tiempo asilvestrada, termina por parecerse a los animales originales del que derivan las variedades domésticas.
   Al parecer las gallinas domésticas derivan de la especie Gallus gallus bankiva, originaria del sudeste asiático, y es espectacular el parecido de estos gallos negros aperdizados canarios con los gallos bankiva.
   Pero más interesante que este hecho, ya de por sí importante, nos parece fundamental conocer cuál es el efecto que producen estas poblaciones de gallinas silvestres en lugares de tanta importancia ambiental como los incipientes bosques de laurisilva de Gran Canaria. Las gallinas silvestres ayudarán a dispersarse a algunas especies, depredarán sobre insectos, y en definitiva, tendrán un efecto que debe cuantificarse para regular de manera eficiente su existencia. Pueden incluso resultar sustitutas de otras especies de aves que cumplen papeles similares en los bosques de laurisilva en otras islas, como la chocha perdiz (Scolopax rusticola), frecuente en los bosques de laurisilva de La Gomera, La Palma o Tenerife. O incluso ocupar el nicho de especies extintas desde la llegada del ser humano a las islas, como el verderón de Trias (Carduelis triasi) o el escribano patilargo (Emberiza alcoveri), albas especies que ocuparon los bosuqes de laurisilva de La Palma y Tenerife, respectivamente, que presentaban una disminución de sus capacidades voladoras y vivían y se alimentaban en el suelo, como lo hacen las gallinas en la actualidad. Todas son propuestas de trabajo que la presencia de estas gallinas asilvestradas nos invitan a iniciar.

 Gallo negro aperdizado o dorado en el interior del bosque de la Finca de Osorio, Teror-Gran Canaria
 
 Gallo bankiva en el parque nacional Kaeng Krachan, Tailandia. Fotografía de Jason Thompson - Flickr: Red Junglefowl, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=30900317
Su parecido con la variedad canaria es muy grande

 Gallina hembra negra aperdizada con un grupo de juveniles en el verano de 2017 paseando en libertad por el interior del Brezal del Palmital, Guía-Gran Canaria.

 Gallinas de la variedad negra plata pasando un día frío en las ramas de un castañero en la Cruz de Tejeda. Viven en estado de semilibertad aprovechando la comida que les proporcionan los turistas.

sábado, 27 de enero de 2018

Jardinería con especies autóctonas. No siempre ni con cualquier especie. Un fenómeno que necesita regulación.

Un fenómeno paralelo a la introducción de especies exóticas en un territorio es la traslocación, de la que ya hemos hablado en este blog (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/search/label/traslocaciones). Las traslocaciones pueden ser discutidas cuando se trata de utilizarlas para evitar la extinción de una especie autóctona, pero el caso que nos ocupa es el de el uso de especies alóctonas de un territorio para su uso en jardineria.
   El uso de especies autóctonas como ornamentales se ha ponderado en muchas ocasiones (ver por ejemplo http://www.horticom.com/pd/imagenes/61/261/61261.pdf; http://www.fundem.org/web/images/LIBRO_COMPLETO.pdf; y en Canarias http://www.unescograncanaria.com/descargarFichero/aPlF4slcAFPWuIkxZir5.pdf y http://www.tenerife.es/portalcabtfe/images/PDF/temas/medio_ambiente/Jardsostenible.pdf), y tiene "el visto bueno" de organismos públicos y privados. Pero no es lo mismo en cualquier sitio. En un territorio tan biodiverso como lo es el Archipiélago Canario, no siempre es la mejor idea. 
   Ya hemos dado ejemplos significativos en este blog: especies endémicas de los géneros Schizogyne, Echium, Limonium, Aeonium, Dracaena, son empleadas en jardinería en zonas e islas donde no son naturales, posibilitando la hibridación de las especies cultivadas con las autóctonas.
   Traemos aquí otro ejemplo, por si fuese necesario. Se trata quizá del género botánico de taxonomía más complicada de la flora canaria, el género Lotus. En este género hay 23 especies reconocidas en las Islas, de los que 19 son exclusivas de las mismas. La mayoría de ellas son endémicas de una única isla, e incluso de un único enclave de las mismas. Se trata de un género complejo en el que existen, sin duda, algunas especies sin describir, alguna de ellas en la isla de Gran Canaria, donde ya se contabilizan 4 especies endémicas. Este hecho se repite en otros géneros de la flora canaria, y se debe a que los procesos de especiación se están produciendo aún hoy, siendo el Archipielago un laboratorio magnífico para estudiar estos fenómenos.
   Pues bien, a este "lio" creado de forma natural, el hombre añade su granito de arena, empleandolo como planta ornamental.
   En el Centro Comercial Alisios, recientemente abierto en Tamaraceite, en el norte de Gran Canaria, se ha utilizado una especie del género Lotus como ornamental. Esto indica que algunos viveros lo están cultivando y vendiendo como planta de jardín. Y no es una especie del grupo de los Lotus de flores vistosas, grandes, Lotus berthelotii, Lotus maculatus, Lotus eremiticus o Lotus pyranthus, que se emplean desde hace años y que están bien diferenciados, sino ejemplares similares a Lotus spartioides, Lotus sessilifolius o Lotus campylocladus. Pero, ¿a qué especie pertenecen estas plantas? 
Se admiten apuestas.
En definitiva, se necesita YA, una regulación del uso de flora autóctona en jardinería, indicando las especies que pueden emplearse, las zonas donde pueden plantarse, los lugares de procedencia de las semillas, etc., etc. La cuestión es tan importante como el de las especies invasoras. Nos jugamos gran parte de nuestra biodiversidad y la afección sobre los procesos naturales de especiación, es decir, sobre la biodiversidad del futuro.


   Individuos de Lotus sp. utlizados en jardinería en Gran Canaria. Su aspecto plateado, foliolos lineares con un peciolo corto pero bien patente, flores con estandarte amarillo, sin líneas rojizas, parece que no concuerdan perfectamente con ninguna de las especies del género presentes en Gran Canaria. Quizá el más próximo sea Lotus spartioides. En la zona donde se sitúa el centro comercial crecen de manera natural ejemplares del género Lotus que necesitan ser estudiados taxonómicamente antes de que se puedan producir hibrizaciones entre ambas poblaciones, naturales e introducidas.

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