miércoles, 4 de octubre de 2017

Primeras actividades de Bejeque, organización para la difusión del problema y el control del rabo de gato en Gran Canaria.

    Los próximos viernes 6 y sábado 7 de octubre, se pone en marcha la asociación Bejeque, una agrupación que pretende difundir el problema ocasionado por la invasión del rabo de gato (Pennisetum setaceum) y contribuir a su control y a la posible erradicación de lugares especialmente importantes o emblemáticos en Gran Canaria.
     El viernes 6, en el Café dEspacio, se realizará un encuentro con la asociación tinerfeña Abeque, que lleva muchos años realizando actividades de control de esta planta en el Macizo de Teno, espacio de gran importancia natural y de gran dificultad para realizar esta actividad. El sábado se llevará a cabo una actividad en el Barranco de Guiniguada durante todo el día. Se aprenderá a eliminar esta planta y se trabajará en ello. La inscripción para esta fecha ya alcanza los 50 inscritos. https://www.facebook.com/Bejeque-Control-de-Rabo-de-Gato-en-Gran-Canaria-470916849934573/

     Sintiéndolo mucho La invasión en el blog no podrá asistir a estos eventos, pero cuentan con nuestro apoyo y nuestra presencia en futuras actividades. Suerte a todos.


lunes, 18 de septiembre de 2017

Plantas introducidas (y algunas invasoras) en Tamadaba. ¡Lo que ha cambiado la política forestal!

   Tamadaba es uno de los entornos naturales emblemáticos de la isla de Gran Canaria. Su riqueza botánica es quizá la mas alta de la isla y una de las mas sorprendentes de todo el Archipiélago Canario. Por esta y otras razones está declarado como Parque Natural, además de formar parte de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria. Viven en sus riscos un buen número de especies endémicas, algunas exclusivas del macizo, como Globularia ascanii, Micromeria pineolens, Sventenia bupleuroides, Sideritis guayedrae, Tanacetum oshanahanii, Teline rosmarinifolia subsp. eurifolia. Para conocer un poco más su asombrosa biodiversidad aconsejamos este artículo de Águedo Marrero, publicado en la revista Rincones del Atlántico (http://www.rinconesdelatlantico.com/num2/tamadaba.html). 
   Pero su aspecto ha cambiado mucho en el último siglo, sobre todo en su zona norte, donde se encontraban una buena cantidad de construcciones, campos de cultivo, pastos, y que hoy están casi olvidados y desaparecidos entre la arboleda. Cuando a mediados del siglo XX se inició la labor de reforestación de la zona, se empleó en su mayoría el pino canario como principal especie arborea, pero no fue la única. Junto al pino canario se plantaron un buen número de especies arbóreas, muchas de las cuales pueden encontrarse aún hoy en el bosque. Muchas de ellas se mantienen en medio del pinar, sin aparentemente impedir su regeneración natural. Son un mal menor, pero otras no sólo se han aclimatado, sino que progresan y pueden empezar a dar problemas al ecosistema natural de Tamadaba.
   Entre las primeras, las especies introducidas que aparentemente no producen alteraciones al medio,    hemos podido localizar en una última visita las siguientes (sin contar las especies propias de los cultivos anteriores a la reforrestación, castaños, nogales, higueras, etc.):
Pinus pinaster; Pinus nigra; Pinus sylvestris; Pinus radiata; Pinus halepensis; Nerium oleander; Pyrus communis; Acer pseudoplatanus; Quercus ilex; Cydonia oblonga; Cupressus sempervirens; Eucalyptus pseudoglobulus y Corymbia ficifolia.
   Entre las segundas, aquellas que progresan y ocupan nuevos territorios, desalojando en ocasiones a la vegetación autóctona o impidiendo se regeneración, hemos visto:
Pinus pinea; Eucalyptus globulus; Cedrus atlantica; Cupressus macrocarpa; y sobre todo Acacia saligna.
   Como curiosidad hay que citar la introducción de especies canarias que no viven de manera natural en ese pinar. Este parece ser el caso de Rhamnus glandulosa, un árbol de la laurisilva canaria, extinto en Gran Canaria y que al parecer se introdujo en Tamadaba, y de Juniperus cedrus, especie que está experimentando una expansión importante en el bosque, donde no es raro ver juveniles de esta especie. De confirmarse, son claros casos de traslocaciones.
   Hoy en día se estudian las especies que se van a utilizar en las reforestaciones, y en muchas ocasiones se emplean ejemplares obtenidos en la propia zona donde se van a realizar las plantaciones (como ocurre en Gu-Guy o Güigüí), pero en aquella época se plantaba sin demasiado control, lo que se tenía. Se hacían pruebas, se experimentaba para ver qué crecía mejor y más rápido. Unas veces por su carácter de plantas alimenticias, otras por simple ornamento. Parece que en algo vamos mejorando.

Dos imágenes de zonas del pinar de Tamadaba altamente invadidas por Acacia saligna (=A. cyanophylla).


 Brotes de raíz de Acacia saligna. Este sistema de reproducción vegetativa le proporciona una rapidez admirable para colonizar nuevos territorios, aunque estén a la sombra de otras plantas, como en este caso los pinos.













 Detalle de los filodios (pseudohojas) y flores de Acacia saligna.


 Grupo de ejemplares de Cedrus atlantica de diferentes clases de edad, desde los árboles de 5-6 m hasta arbustos de 1 m escaso de altura. Estos árboles forman rodales, algunos bastante extensos en la cara norte del pinar de Tamadaba.


 Detalle de las acículas y ramas de esta especie de gran valor ornamental y perfectamente aclimatada en Tamadaba

Grupo heterogéneo de Cupressus macrocarpa. Igual que puede verse en otras zonas de la Isla (ver por ejemplo el pinar de Santa Cristina; http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/05/las-especies-arboreas-introducidas-en.html), este comportamiento nos muestra la potencialidad invasora de este árbol.


 Varios ejemplares de la adelfa, Nerium oleander, pueden encontrarse en el seno del pinar de Tamadaba. Creemos que se trata en todos los casos de individuos plantados, ya que su propagación en estos ambientes totalmente alejados de los que le son propios es altamente improbable. Además gran parte de las adelfas encontradas pertenecen a variedades de jardín que han perdido la capacidad de producir semillas

 De gran valor paisajístico, un grupo de encinas muy grandes y ancianas. Quizá las mayores de la Isla. Aunque producen vástagos, la lentitud de su propagación no plantea problemas al bosque que lo rodea.

 Hojas y sámaras de Acer pseudoplatanus, un arce del que existen unos pocos ejemplares jóvenes en la zona. Su juventud parece indicar que este tipo de introducciones no se limitó a los años 50-60 del pasado siglo, sino que hasta relativamente pronto han continuado. Esperemos que ya no se produzcan.

 Ejemplar joven de Juniperus cedrus creciendo en el borde del cantil en Barranco Oscuro, a unos 800-900 m de altitud. Los ejemplares adultos de este especie son frecuentes en el pinar, y no es difícil encontrar otros más jóvenes en todo este sector norte del pinar. Estas traslocaciones pueden generar problemas si no se controla su procedencia, ya que es importante preservar la diversidad genética de las escasas poblaciones naturales grancanarias de esta especie.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Malas noticias sobre la presencia de la culebra real de California en Gran Canaria

   Estos último días nos sobresaltaba la noticia de que ya se habían superado las capturas de Lampropeltis getula californiae, la culebra real de California, de todo el año pasado (confirmar en https://www.canarias7.es/siete-islas/gran-canaria/la-captura-de-serpientes-supera-ya-el-record-del-ano-pasado-IY2100468). Pero no es sólo que aumenten las capturas, que podría deberse a un aumento de la presión sobre la especie, una mejora de los mecanismos de captura, etc., es que además aumenta la superficie en donde se producen estas capturas. Además de los dos núcleos iniciales, Amagro y los barrancos de La Solana, San Roque, etc., entre Telde y Valsequillo, hoy puede hablarse de otro núcleo en el Barranco de la Data, en el sur de la isla, en el municipio de San Bartolomé de Tirajana, y no sería muy descabellado hablar de un cuarto núcleo en Marzagán. Además hay que darse cuenta de los muchos puntos de captura entre Valsequillo y Tenteniguada, o los que aparecen en las carreteras de Santa Brígida a San Mateo, hasta la captura de un ejemplar a 1500 m s.m. en los Llanos de Ana López. Todas estas capturas se han realizado en carreteras, con lo cual es posible que en toda esta zona estén ya viviendo ejemplares de esta especie. 
    No estaría mal realizar algún muestreo en estas zonas para conocer la verdadera dimensión del problema. Es posible que la densidad de capturas de los núcleos iniciales esté en relación con el esfuerzo en su búsqueda, la cantidad de trampas, etc., y no sea una muestra de la verdadera densidad de la culebra en Gran Canaria.
   Además de esta entrada, es momento ya de modificar la imagen del encabezamiento de este blog, y añadir a la culebra. Ocupará el lugar del picudo rojo que puede darse por desaparecido en la Isla. 



viernes, 1 de septiembre de 2017

Especies introducidas del género Quercus en Canarias. Robles, encinas y alcornoques en el Barranco de los Cernícalos (Telde, Gran Canaria)

El Barranco de los Cernícalos es uno de los espacios naturales emblemático de Gran Canaria. Incluido en la Reserva Natural Especial de Los Marteles, este barranco alberga la mejor sauceda de Gran Canaria, y quizá de Canarias, y la mejor representación de un acebuchal en todas las Islas. En su seno crecen especies vegetales endémicas y raras en la isla, como Anagyris latifolia o Canarina canariensis. Es sin duda una de las visitas más recomendables en la geografía grancanaria.
Uno de los muchos alicientes que tiene el barranco es encontrar en sus inicios los ejemplares más grandes y antiguos de la isla de tres árboles introducidos en Canarias, el roble Quercus robur, la encina, Quercus ilex y el alcornoque, Quercus suber. No es el único sitio donde crecen estas especies, pero sí el único que conocemos donde podemos ver las tres especies juntas y con una representación tan importante, en calidad y cantidad de ejemplares.
   Las tres son especies introducidas, pero sólo el roble y el alcornoque parecen ser capaces de propagarse por sí mismas con alguna facilidad. Pueden verse plántulas de ambos árboles a lo largo de toda la zona.
   Otras especies del género que se han introducido en Gran Canaria son Quercus cerris (ver http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2016/12/quercus-cerris-el-roble-turco-un-nuevo.html) y Quercus rubra, plantado en algunos jardines de la Isla, pero en ninguno de estos casos se ha documentado su asilvestramiento.
   La densidad de estos árboles en la zona inicial del acebuchal es muy importante, tal como puede verse en las imágenes que acompañan a esta entrada. Sería importante controlar estas poblaciones y favorecer los acebuches de la zona. Es muy probable que, si no se controlan la proliferación de alcornoques en ese sector del barranco, la población llegue a convertirse en estable y pueda dificultar la regeneración del impresionante bosque termófilo del barranco.


Imágenes de la ladera de solana del Barranco de Los Cernícalos. Los grandes árboles con troncos casi negros son alcornoques o encinas 

Zona del Barranco de Los Cernícalos donde pueden verse estos árboles con normalidad.

 Tronco de Quercus robur, con profundas grietas.

 Tronco de Quercus ilex, agritado pero más liso que el anterior.

 Típico tronco del alcornoque, Quercus suber, formando el corcho.

 Bellotas de Quercus ilex, a la izquieda, más anchas y achatadas, con caperuzas más grandes, y de Quercus suber a la derecha, más alargadas y delgadas con la caperuza más pequeña. Estos caracteres son muy variables, por lo que no nos servirán para diferenciar ambas especies.
 
 Hojas de Quercus ilex. Los ejemplares que pueden verse en Los Cernícalos pertenecen a Quercus ilex subsp. rotundifolia (= Q. rotundifolia).

 Hojas de  Quercus robur. Esta especie es caducifolia, mientras que las otras dos mantienen siempre hojas en sus ramas.

 Hojas de Quercus suber, más grandes, menos duras y con bordes dentados. Cuando las hojas pertenecen a plántulas o rebrotes de raíz o base del tronco, los dientes son más pronunciados y la hoja más pequeña y dura.
  
Composición con hojas de las tres especies mencionadas. Las hojas del roble pueden ser más grandes, pero la escasa puviometría de a parte baja del barranco donde vive, no permite que sena tan grandes como las que podemos encontrar en otros lugares de la Isla (Osorio, Valleseco, Barranco de la Virgen)

domingo, 20 de agosto de 2017

Nuevas cactáceas citadas para la isla de Tenerife (y una en Gran Canaria). El problema de los jardines abandonados

Acaba de salir publicado en el número 35 de la prestigiosa revista Bradleya, editada por la Sociedad Británica de Cáctus y Suculentas (http://society.bcss.org.uk/index.php/bradleya.html) el artículo titulado: New records of naturalised and invasive cacti (Cactaceae) from Gran Canaria and Tenerife, Canary Islands, Spain. Son autores de este trabajo Filip Verloove, Elizabeth Ojeda-Land, Gideon F. Smith, Alessandro Guiggi, Jorge Alfredo Reyes-Betancort, Carlos Samarín, Antonio González Hernández y Rubén Barone. Se trata de una recopilación de unas 29 especies de cactáceas presentes en la isla de Tenerife, más una citada en Gran Canaria. Las especies se dividen entre aquellas que están bien asentadas y con potencial invasor (17), más 10 especies locales y 3 confirmaciones. El listado de especies tratadas son:
Extendidas y con potencial invasor (17)
Cylindropuntia bigelovii  
C. fulgida
C. pallida 
C. prolifera  
C. tunicata  
Echinocereus rigidissimus  
Haageocereus kagenekii  
Hylocereus triangularis  
Opuntia basilaris  
O. elatior  
O. ficus-indica × O. tomentosa  
O. macrocentra  
O. microdasys  
O. pilifera  
Oreocereus pseudofossu-latus 
Tephrocactus articulatus  
Trichocereus huascha

Locales (10)  
Cereus hildmannianus  
Cleistocactus hyalacanthus  
Cleistocactus strausii  
Isolatocereus dumortieri  
Neogriseocereus pruinosus
Pilosocereus pachycladus  
Thelocactus hastifer  
Trichocereus bridgesii  
Trichocereus peruvianus  
Trichocereus vollianus

Confirmadas (3)  
Opuntia ficus-indica  
Opuntia robusta  
Opuntia monacantha 

Gran parte de estas plantas se encontraban en tres o cuatro jardines de cactáceas y suculentas que fueron abandonados, de lo cual ya dimos cuenta en este blog gracias a un reportaje televisivo sobre uno de estos casos (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2016/05/nuevo-video-divulgativo-sobre-la.html). Estas plantas, por sus peculiares carcaterísticas y adaptaciones a las condiciones desérticas, se adaptan con facilidad al clima insular, sobre todo de la zona más baja y seca de las Islas, permitiendo su extension y proliferación.
Destacan por su potencial invasor comprobado, las especies de los géneros Cylindropuntia y Opuntia. En el primer caso, hay que recordar que todo el género está incluido en el catálogo español de especies exóticas invasoras, con las consecuencias que esto tiene para su control y erradicación.
En la actualidad, y tal como apuntábamos en una reciente entrada, se está trabajando sobre un artículo similar centrado en las cactáceas de la isla de Gran Canaria (http://invasionesbiologicas.blogspot.com.es/2017/04/el-botanico-filip-verloove-especialista.html)
Ahora ya se sabe qué plantas son y dónde están, esperemos que pronto se actúe sobre estas especies, erradicando las que ya se han asilvestrado y evitando legalmente que sigan produciéndose estos casos de abandono de jardines de cactáceas. Otro problema colateral son los cambios nomenclaturales. En este trabajo se rescata el nombre Opuntia ficus-indica para las tuneras más comunes de Canarias, que aparecen en el catálogo antes mencionado como Opuntia maxima. Deberían incluirse ambos nombres, como sinónimos, en la legislación, ya que de otro modo podrían darse problemas legales en un futuro.


 Cylindropuntia prolifera, quizá la especie con mayor potencial invasor de las citadas en el artículo referido




 
 Detalle de Opuntia filifera, citada en el trabajo como novedad para la isla de Gran Canaria


 Opuntia robusta, la de mayor tamaño en pencas y frutos. Confirmada para Tenerife.

 Cylindropuntia bigelovii, otra cactácea de gran potencial invasor citada por primera vez para Tenerife y Canarias.


Opuntia elatior, novedad para Tenerife y Canarias.

viernes, 28 de julio de 2017

Invasoras en la costa vizcaína. Notas de una escapada vacacional

   Es muy difícil desconectar de lo que a uno le gusta. Imagino que el escritor no deja de serlo cuando va de vacaciones, o el arquitecto, o cualquier profesional. Pues el botánico tampoco, por lo que cuando uno se escapa a otras zonas sus ojos siguen buscando plantas que no conozca, o que reconozca como familiares. Al menos a mí me pasa.
   Esta semana ocurrió algo de esto. Un viaje familiar a Bilbao, a visitar museos, comer bien y descansar al fresco, se enriqueció además con la observación del problema de las especies invasoras en esa parte de la Península Ibérica, tan distante y distinta de las Islas Canarias.
   En la ciudad llaman la atención las múltiples especies que se asientan en los muros que encauzan la Ría de Bilbao, donde crecen Erigeron karvinskianus o Buddleja davidii como ejemplo de especies introducidas más comunes, pero es el el campo donde las introducciones son más importantes. Por las carreteras son frecuentes Robinia pseudoacacia, Ailanthus altissima, pero me centraré en la costa, sobre todo la arenosa. Los escasos sistemas dunares cantábricos que quedan son ocupados por varias especies invasoras, traigo aquí el ejemplo de las dunas de la Playa de Gorliz-Plentzia, donde es posible encontrar un magnífico sistema de arenas móviles, con una rica flora local, pero en la que también son frecuentes Acacia melanoxylon, Oenothera gr. biennis (posiblemente Oenothera x fallax), incluso Cupressus sp., Pittosporum tobira, con una tendencia progresiva muy alarmante.
Pero si hay una planta que pueda calificarse como alarmantemente invasora esta es Cortaderia selloana. Esta planta esta omnipresente en todas las zonas humanizadas, desde encaramada a cosntrucciones antiguas, muros, hasta en eriales abandonados húmedos, pasando por las propias dunas medianamente consolidadas. Esta planta, denominada comunmente plumero de la pampa, es sin duda la que más llama la atención de cualquier visitante. Hay otras muchas otras especies invasoras en el País Vasco, desde Baccharis halimifolia hasta Fallopia japonica o Carpobrotus edulis (se recomienda ver cualquiera de las publicaciones sobre este tema, como por ejemplo http://editaefa.com/aefa/PDF/Herrera/Flora_castellano.pdf). Pero estas son las que yo vi en este viaje, un pequeño resumen que no pudieron enturbiar el asombroso paisaje del camino Kukulu desde la playa hasta el Faro de Gorliz, con sus encinares colgados en el risco entre brezales. Espectacular. 

 Erigeron karvinskianus

  Buddleja davidii






 Dunas inmovilizadas de la playa de Gorliz. Pueden verse en las imágenes Cortaderia selloana, Cupressus sp., Acacia melanoxylon y Oenothera gr. biennis

 Detalle de Oenothera gr. biennis

 Ejemplar adulto de Pittosporum tobira creciendo bajo el pinar de Pinus pinea que estabiliza completamente las dunas.

 Juvenil de Pittosporum tobira
 Frutos de Pittosporum tobira de un ejemplar asilvestrado.
 Pittosporum tobira es muy utilizado en los jardines de las urbanizaciones vecinas a la playa por su resistencia al salitre.

 Cortaderia selloana creciendo en el muro de la Iglesia de Santiago, en el Casco Viejo de la capital bilbaína. La plasticidad de esta planta le permite colonizar multitud de hábitats en las condiciones climáticas adecuadas. Es quizá la planta que parece ser más dañina para el patrinomio natural e historico de Euskal Herría.


domingo, 23 de julio de 2017

Arbutus xandrosterilis: un híbrido entre Arbutus canariensis y Arbutus unedo que sigue aumentando su distribución.

En 1993 se describió Arbutus xandrosterilis, el híbrido natural entre el madroño canario (Arbutus canariensis) y el madroño mediterráneo (Arbutus unedo) en la zona entre El Acebiñal y Las Raíces, en el municipio de La Esperanza (Tenerife) (confirmar en Arbutus xandrosterilis, a New Interspecific Hybrid between A. canariensis and A. unedo from the Canary Island. M. Salas Pascual, J. R. Acebes Ginovés and M. del Arco Aguilar, Taxon 42(4) (Nov., 1993), pp. 789-792).En aquel momento encontramos unos 5 ejemplares que claramente eran híbridos entre ambas especies. En la zona crecían entre 5 y 10 ejemplares de Arbutus unedo, algunos de gran tamaño, y no encontramos ejemplares de Arbutus canariensis, salvo un grupo plantado a unos 3 km en la carretera próxima.
Este año se cumplen los 25 años de su localización. Hasta hoy lo más significativo para las especies tratadas en esta entrada han sido dos hechos principales:
* En 2003 se realizó un proyecto de control de especies introducidas en el Paisaje Protegido de Las Lagunetas que incluía esta especie (Estudio no publicado elaborado en 2003 titulado "Proyecto de control de especies vegetales exóticas invasoras en los Espacios Naturales Protegidos Forestales. T-29 Paisaje Protegido de Las Lagunetas."). Tras este proyecto según http://www.mapama.gob.es/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/Arbutus_unedo_2013_tcm7-306939.pdf, se eliminaron la mayor parte de los ejemplares de Arbutus unedo.
* Desde entonces se han realizado diversas campañas de repoblación de toda la zona con especies autóctonas, entre las que destacan muchos ejemplares de Arbutus canariensis. Debido a esto y a la progresión natural de la especie, en toda la zona donde habitaba el híbrido son hoy abundantes los individuos jóvenes del madroño canario, desde los recién plantados hasta árboles de 5-8 m de altura.

   Pero lamentablemente todas estas actuaciones no han conseguido eliminar ni a los ejemplares de madroño mediterráneo ni la existencia de híbridos entre ambos.
   Por lo visto en una visita realizada hace pocas semanas a la misma zona donde se encontró el híbrido por primera vez, la presencia del madroño canario ha aumentado en gran medida, siendo ya una especie común en el sector, y los madroños mediterráneos son ya muy raros, limitándose a algunos tocones rebrotados y a algunos ejemplares jóvenes que pueden ser incluso híbridos muy similares a Arbutus unedo. Los híbridos son más abundantes ahora que hace 25 años. Algunos han crecido hasta convertirse en árboles corpulentos. Pudiéndose encontrar toda una gama de ejemplares intermedios entre ambos parentales.
   Este caso deja clara la dificultad de eliminación de una especie introducida y de sus híbridos.
Acompañan a esta entrada varias fotografías de Arbutus xandrosterilis, de la variabilidad de las hojas de estos híbridos, con relación a la de los parentales, y una imagen de la zona que ocupa hoy este híbrido y que visitamos.

 
 Diversidad foliar de Arbutus xandrosterilis. Las hojas de los extremos son de los parentales, A. canariensis a la izquierda y A. unedo a la derecha.
 Tronco de un ejemplar adulto de Arbutus canariensis. La corteza es lisa y suave, y con el tiempo, se desprende en láminas finas, como se ve en la imagen siguiente


 Corteza de Arbutus xandrosterilis. En su color puede ser similar a la de Arbutus unedo, imagen inferior, o más parecida a la del madroño canario, como la de la imagen superior, pero siempre mantiene la rugosidad y las escamas alargadas.

Corteza y tronco de Arbutus unedo. En la zona de la Esperanza no vimos ya ningún ejemplar de grandes dimensiones, por lo que traemos aquí una imagen de Arbutus unedo de la población de El Montañón, en San Mateo, Gran Canaria.

 Los ejemplares de Arbutus unedo de La Esperanza son jóvenes o rebrotes, como el que se aprecia en la imagen.


 Zona próxima a Las Raices con abundancia de Arbutus canariensis.

 Hojas y ramas terminales de Arbutus xandrosterilis. Sin pelos glandulares.

 Flores e inflorescencia de Arbutus canariensis. Nótese el abundante tomento glandular y el porte erecto de la misma.

 Flores e inflorescencia de Arbutus unedo. Más pequeñas, péndulas y sin pelos glandulares.

Flores e inflorescencia de Arbutus xandrosterilis. Aunque es muy variable, como en cualquier híbrido, se caracteriza por su porte colgante, menor tamaño de las flores y pelos glandulares casi inexistentes. La abundante ramificación de la inflorescencia, como se aprecia en la imagen, es un caracter que no se muestra en todos los individuos.
 Zona prospectada donde pueden encontrarse ejemplares dispersos de A xandrosterilis y A. unedo.
Arbutus unedo también está citado como asilvestrado en Gran Canaria, además de encontrarse varios ejemplares cultivados. Se está estudiando ahora la presencia del híbrido, Arbutus xandrosterilis, en esta isla.

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Las especies invasoras en el año internacional de la Biodiversidad